Cuatro de Bastos
Carta feliz. Sus significados principales son benevolencia y prosperidad, éxito y reconocimiento notables y merecidos, excelente ambiente, «llegada de la felicidad». Trae armonía, confianza en uno mismo, equilibrio y disfrute de los resultados del propio trabajo. Con ella vienen la paz y el descanso, una situación en la que no amenazan molestias ni dificultades. Las dificultades han quedado atrás, se puede relajar y disfrutar de la vida. A menudo describe una situación en la que algo está hecho, se ha adquirido una experiencia útil, pero no se quiere seguir adelante.
Carta feliz. Sus significados principales son benevolencia y prosperidad, éxito y reconocimiento notables y merecidos, excelente ambiente, «llegada de la felicidad». Trae armonía, confianza en uno mismo, equilibrio y disfrute de los resultados del propio trabajo. Con ella vienen la paz y el descanso, una situación en la que no amenazan molestias ni dificultades. Las dificultades han quedado atrás, se puede relajar y disfrutar de la vida. A menudo describe una situación en la que algo está hecho, se ha adquirido una experiencia útil, pero no se quiere seguir adelante.
Solo se quiere disfrutar de lo alcanzado. La carta nos invita a la alegría y la diversión: ¡la vida es maravillosa! A veces dice claramente que nos espera una fiesta merecida, una celebración alegre, alguna «salida al mundo» o simplemente unas vacaciones. Bajo su jurisdicción están las fiestas familiares, banquetes, reuniones de exalumnos, asambleas solemnes, fiestas de campo y picnics. Pero a veces simplemente trae serenidad y paz. En esta carta se siente libertad, liberación de responsabilidades, finalización de una tarea. E incluso si se trata de asuntos, son más bien ocupaciones agradables para el alma que trabajos justos con el sudor de la frente.
El Cuatro de Bastos nunca es una carta casual o insignificante en la tirada. Es su adorno, y determinará en gran medida el significado general de la consulta. Hay quien opina que en posición vertical da una respuesta favorable a casi cualquier pregunta. Esta carta es depositaria de una energía muy positiva y poderosa. Precisamente el Cuatro de Bastos aparece en la tirada personal de aquellos de quienes se suele decir que son afortunados. Si este Arcano aparece repetidamente al echar las cartas, ¡no se admiten quejas sobre la vida!
Es una señal, si no de una suerte descomunal, sí del favor del destino, cuando a veces resulta relativamente fácil esquivar o superar situaciones difíciles. A veces indica una suerte inesperada, pero más a menudo su significado se inclina hacia el refrán «fin y final, todo es igual». Habla del desarrollo estable de un asunto y promete el éxito final. No es raro que señale algún hito bastante determinante en la vida (graduación, compromiso, etc.).
Realización de los planes, digna culminación de lo iniciado. Con esta carta a menudo se da la «legalización» de lo que ocurre: puede ser la formalización jurídica de un negocio, la obtención de un título, el matrimonio, la firma de un contrato importante. Se cree que el Cuatro de Bastos describe el punto más alto de desarrollo de aquello en lo que se ha invertido mucho esfuerzo. Pero también abre posibilidades de desarrollo de nuevos comienzos.
Uno de los significados tradicionales es la llegada exitosa a algún lugar o el regreso a casa, la reunión con seres queridos.
Positivo y optimista.
Modelo de psicología práctica: pleno desarrollo de las posibilidades y capacidades, demanda social, confianza, apertura, capacidad de confiar en los demás y de gozar de su confianza. Elimina cualquier contradicción interna, regala —por un tiempo— la sensación de «una felicidad que dura siempre».
El Cuatro de Bastos trae sensación de seguridad y serenidad interior. Son tiempos felices. En este momento, la persona se siente libre de cualquier obligación y condición que no le convengan, y se despide del pasado sin pesar. En general, los Cuatros son cartas introvertidas. El dueño del Cuatro de Oros es cerrado, el habitante del Cuatro de Copas está desapegado, y ni hablar de la bella durmiente del Cuatro de Espadas. Pero el Cuatro de Bastos se considera una excepción. Su tonalidad es la apertura, la hospitalidad, los nuevos encuentros, las salidas al mundo, las fiestas y celebraciones con amigos.
Corresponde a un período de paz y sosiego, durante el cual nos abrimos a la vida y a sus alegrías. Estamos seguros de nuestra propia seguridad, y por tanto dispuestos a abandonar los «muros de la fortaleza» y salir al mundo exterior. Esto significa comunicación, diversión, placeres, nuevos conocidos, sensación de profunda interconexión con los demás, de demanda social.
Y sin embargo, el Cuatro de Bastos no es el Tres de Copas. Impulsa a establecer límites para que la situación siga siendo hermosa, da afán de estabilidad y estructura. Solo que en ella es fuerte el deseo de descansar tras los trabajos justos, disfrutar de una vida tranquila y armoniosa, de una situación de prosperidad y confort, y de placeres que se pueden comprar con dinero. Estabilidad anímica y afán de orden. Armonía, paz, tranquilidad, descanso tras una guerra ganada, disfrute de los frutos del propio trabajo.
La persona del Cuatro de Bastos está satisfecha consigo misma y con su lugar en la vida, sabiendo que se lo ha ganado. A veces es un entusiasta de su trabajo o de una idea, una «publicidad viviente»; otras personas lo siguen. Sabe como nadie entusiasmar y animar.
Es el período de transición a otro nivel de desarrollo, a una vida más alegre y libre, cuando la persona se despide de su pasado sin pesar. Son todos los rituales de transición en los que se acoge a la persona en un nuevo egregor, en una nueva compañía. La energía de esta carta trae la realización y al mismo tiempo la limitación de la fuerza creativa. Algún proyecto la materializa, pero también le da un cauce y un marco. Bajo la jurisdicción de esta carta hay una dinámica y una energía bien equilibradas, pero ese equilibrio se crea gracias a una estructura social bastante definida.
El Cuatro de Bastos simboliza la estabilidad mental, el pensamiento disciplinado, el afán de orden, la sensación de estructura, el hallazgo de afines, la sensación de pertenencia a una u otra tradición. Aquí suena el tema de Acuario, pero también algunas manifestaciones de Saturno (el segundo regente de este signo). Como escriben Banzhaf y Akron, energéticamente la carta expresa la idea del orden cósmico o del origen del mundo: el impulso creativo original (uno) encontró una polaridad fructífera en el dos, se expresó en el tres (metáfora de la concepción) y se afianzó en el espacio del cuatro como realización material. Comprender el «en el principio fue...» significa volverse al pasado, hacer una religare (religión), regresar.
Una de las claves profundas de la carta es «Ama todo lo creado por Dios». El Cuatro de Bastos dice que algo está ya tan acabado internamente que parece fundirse en una forma determinada, como la manifestación (inesperada materialización) de un icono milagroso. Otro significado: invento (la idea pasa del plano mental al material). La carta simboliza también la situación en la que varias personas en diferentes puntos del globo terráqueo llegan simultáneamente a la misma idea.
La tercera decena de Aries se relaciona tradicionalmente con Venus, de ahí su segundo nombre: «Amor». El impulso de energía se introduce en la materia y, en busca de reconocimiento, comienza a interactuar con ella. El entusiasmo personal se enfrenta a las leyes objetivas de la vida. La objetividad del ser externo orienta a la persona a buscar su lugar en la sociedad y al conocimiento creativo de los caminos de la verdad y la justicia: le lleva a reflexionar sobre cómo debe ser una sociedad justa. Esta decena es más material que las dos anteriores, y el impulso del amor puede llegar hasta la pasión. Al mismo tiempo, está orientada también al trabajo socialmente útil, como la realización más natural de las aspiraciones internas.
Es la carta de la armonía establecida y ordenada, la naturalidad y la alegría, la satisfacción y la paz, y al mismo tiempo el desarrollo estable, tanto en la familia como en el trabajo. Posibilidad de resolver conflictos y reconciliar contradicciones que parecían inimaginables (de ahí, por ejemplo, el significado de éxito en las negociaciones). Tiene su propio «peligro»: permitir el estancamiento, porque la experiencia útil se ha adquirido y se quiere disfrutar de lo logrado, sin ganas de seguir adelante (la trampa de la carta: dormirse en los laureles, creer que la paz ha llegado para siempre). Su misterio: el descanso de Alejandro tras la conquista de Babilonia.
Sentido general: se ha alcanzado un resultado primario, hay algo que celebrar. Se ha adquirido una valiosa experiencia que debe ser analizada y conservada para seguir adelante. Pero se nota la falta de impulso para futuros proyectos, la contemplación satisfecha de lo logrado (la vida se ha estabilizado, y amén). Aquí hay que considerar la finalización de una etapa como la liberación de energía para la siguiente.
Luz y sombra (consejo y advertencia) Consejo de la carta: organizar una fiesta, disfrutar del lujo de la comunicación humana con amigos, seres queridos, mostrar hospitalidad o salir al mundo. ¡En alguna parte te esperan con impaciencia! A veces la carta indica que ha llegado el momento de un merecido descanso: tomarse unas vacaciones. También recuerdo el consejo de Josefina de la inolvidable «Una Eva y dos Adanes»: «¡Lanza todo tu encanto a toda máquina!» La carta advierte de que se dedica demasiado tiempo al ocio, a las reuniones, a las fiestas y al agradable descanso, y muy poco al trabajo. Es el caso de «tiempo para divertirse, tiempo para trabajar». Deseo de dejarse llevar por la corriente en lugar de resolver problemas y asumir responsabilidades, dormirse en los laureles. Escapismo, así como «todo tipo de excesos dañinos». También con esta carta la persona sobreestima sus capacidades y su importancia. El Cuatro de Bastos recuerda que «fiestero» no es una profesión, y que la comunicación incesante solo crea la ilusión de ser valorado e impide mirar a la verdad cara a cara.
Finalización exitosa del trabajo, celebración por la buena culminación de un proyecto (o de alguna de sus fases), orgullo por los propios logros. En realidad, NO es una carta de trabajo: con ella se da una liberación temporal de responsabilidades, por lo general voluntaria y deseada. Es como el estado después de aprobar con éxito un examen, cuando nadie piensa temporalmente en los libros de texto. Por supuesto, vendrán otros exámenes, pero ahora: ¡cantar y bailar, beber y divertirse! El alma está alegre y serena.
Al mismo tiempo, es una celebración con motivo: han aparecido resultados visibles que alegran. Si hablamos del entorno organizativo, esta carta se corresponde más bien con eventos y ceremonias más o menos pomposos, reuniones festivas, que con los procesos laborales como tales.
«Vacaciones como la gente»: despreocupación, paz, sosiego. Jubilación feliz, retiro tranquilo.
Si no obstante se trata de trabajo: éxitos en la carrera, logro de estabilidad, exitosa realización de los proyectos emprendidos. Prosperidad recién adquirida. Espíritu de equipo, colaboración eficaz y divertida que reporta placer. El trabajo se percibe como arte, las tareas rutinarias se hacen sin tensión, reina una auténtica benevolencia y un ambiente de confianza mutua.
El pathos del Cuatro de Bastos es la armonía de las relaciones humanas en una situación algo formalizada y ordenada. Su característica esencial es que nadie guarda rencor ni alberga segundas intenciones. Si hay problemas profesionales, se resuelven con éxito y de mutuo acuerdo.
Si se trata de un proyecto: es una idea sensata, bien fundamentada y creativamente realizada. Firma de contratos. Con el Cuatro de Bastos a menudo se consigue superar o simplemente esquivar situaciones prácticamente insolubles, así como alcanzar sin gran esfuerzo los resultados deseados en cualquier ámbito que le interese. A veces la carta describe una situación de patrocinio, de favoritismo, en la que funcionan fuertemente las relaciones personales.
Negociaciones exitosas, presentaciones, recepciones. Acogida cálida, alta valoración.
Se considera que la carta tiene relación con el diseño, la decoración de hogares y lugares de trabajo, las revistas tipo «Casa y Jardín».
Significado clásico: «prosperidad recién adquirida», la carta de los nuevos ricos (personas que se han vuelto ricas recientemente y de repente y aún no se han acostumbrado del todo, y lo han logrado con sus propios esfuerzos, no por herencia). Prosperidad material, estabilidad, bienestar financiero. Resolución positiva de asuntos relacionados con negocios, inversiones, apoyo de patrocinadores, etc. Recepción de honorarios. Buena ganancia. Recompensa digna.
Llega la visión material de la vida. Gastos en uno mismo y los propios deseos, situación general de prosperidad y confort. Placeres que se pueden comprar con dinero. Estar en un excelente entorno.
Es una de las mejores cartas en tiradas sobre asuntos de vivienda. Su significado: buen hogar, excelente lugar para vivir. El valor numérico se asocia con la fiabilidad y solidez; los cuatro bastones en la carta se corresponden con las cuatro esquinas de la casa. Adquisición de bienes raíces. Cultivo de una parcela.
Se cree que el Cuatro de Bastos refleja en gran medida esa ley energética según la cual atraemos a personas que nos complementan en el nivel en que nosotros mismos nos encontramos.
Felicidad, estabilidad, desarrollo óptimo de la relación. Satisfacción sexual, buena compatibilidad. Vida en común próspera, armonía en la familia. Simpatía viva y calidez de corazón. Entretenimientos compartidos, salidas al mundo, vacaciones, excelente pasatiempo. Bienestar en el hogar.
Con esta carta se manifiesta la disposición a salir al encuentro, mostrar afecto, tomar la iniciativa, abrir los sentimientos, hacer regalos, invitar a casa y cosas por el estilo. Quienes se estaban quedando en su propio caparazón, con esta carta bien pueden «salir a la luz», sin miedo a las molestias, y entablar relaciones prometedoras. Al mismo tiempo, esta carta está relacionada con el regreso a las raíces familiares (este significado se activa sobre todo en quienes viajan o deambulan), al puerto natal (casa IV en astrología), donde se puede encontrar paz, restablecer el equilibrio.
Relaciones románticas, ceremonia nupcial, matrimonio. Acontecimiento feliz. El Cuatro de Bastos es una carta muy «matrimonial». Los cuatro pilares con guirnalda floral en el Arcano de la baraja de Waite se corresponden simbólicamente con el dosel nupcial y los lazos sólidos. Todos los Cuatros ordenan, así como la institución del matrimonio ordena las relaciones amorosas de las personas. Este Arcano siempre muestra que algo está tan acabado internamente que parece fundirse por sí mismo en una forma determinada. Por ejemplo, personas que se sienten atraídas mutuamente tienen intención de irse a vivir juntos. O una pareja feliz que vivía junta y por fin decide formalizar su relación.
Es interesante que con esta carta a veces se den «divorciados felices»: personas que perciben la disolución del matrimonio como una huida del cautiverio y una liberación de ataduras y obligaciones opresivas.
En un entorno de cartas dudoso, el Cuatro de Bastos puede insinuar que la relación existe más «para el público» que en realidad, y es una especie de «efecto de relaciones públicas». Esto es válido tanto para las estrellas mundiales como para aquellos cuyo público son mamá, papá y un puñado de compañeros de clase.
Buena salud, recuperación.
En raras ocasiones, la carta indica embarazo y parto.
La carta invertida puede indicar un gasto irracional de fuerzas, un quebrantamiento de la salud por un estilo de vida demasiado alegre, así como los inevitables procesos de envejecimiento gradual, declive, pérdida de tono, menopausia. Uno de sus significados clásicos es «belleza desvaída».
En los antiguos diccionarios se indica que la carta, incluso invertida, conserva su significado positivo de felicidad, satisfacción, prosperidad y belleza. Y esto, naturalmente, inquieta a los intérpretes modernos: no puede ser tan sencillo si la tienda de campaña festiva se ha volcado. Es como si la fiesta en la que se tenían grandes esperanzas se hubiera celebrado, pero el consultante se quedó fuera de juego. Uno de los significados tradicionales es «expectativas románticas no cumplidas», también sueños no realizados en general.
Una interpretación moderna típica: «no es momento para fiesta». Todavía hay algún obstáculo, algo que impide terminar el asunto y liberarse realmente. Además, es posible que las personas con las que se quería pasar un buen rato se sientan de manera completamente diferente. Puede ser también el caso en que se avecina algún banquete, cuya idea más bien deprime que alegra, y durante el cual solo pensamos en cómo largarnos cuanto antes (lo mismo puede aplicarse, por cierto, al cultivo de parcelas de campo).
En posición invertida, la carta puede indicar la incapacidad temporal de la persona para sentir alegría de vivir, confianza en amigos y seres queridos, y por tanto quizás un consejo para posponer los planes hasta que se recupere el equilibrio interior. Uno de los significados tradicionales es «pérdida total de la calma».
En la carta recta es fuerte el motivo de la decencia exterior, el arreglo y el orden. La invertida puede destruir las convenciones y arrancar las máscaras (las fiestas familiares y en general los encuentros de personas que no se ven desde hace tiempo crean a menudo un terreno propicio para ello; salen a la luz pecados del pasado, vicios inesperados y otros «terribles secretos», como en «Peligro inminente» de Priestley).
El evento puede no ajustarse a las ideas estereotipadas de cómo debe ser (por ejemplo, una boda no tradicional). Esta carta puede ser una advertencia de que no se puede contar con una feliz coincidencia de circunstancias, que la situación es en realidad muy precaria.
La carta recta lleva energía de completitud; la invertida puede comunicar que el proyecto necesita perfeccionarse. En algo que parecía ya realizado y terminado, se descubren de repente lagunas y defectos, y no se puede poner el punto final (puede ser un «grato» descubrimiento, por ejemplo, para un tesista que descubre que un trabajo ya encuadernado hay que reimprimirlo por errores técnicos y gazapos).
Hay opinión de que en posición invertida la carta significa inestabilidad, precipitación, ajetreo. Desaliño, incapacidad para movilizarse para algo. Puede ser falta de voluntad para trabajar, pereza, o también falta de fe en las propias capacidades. Un significado como «belleza estropeada» sugiere una operación de cirugía estética fallida, destinada a «mejorar el escaparate» que al final empeoró las cosas.
El Cuatro de Bastos invertido son también relaciones amorosas inconclusas (cortadas a lo acuario), felicidad incompleta. Con cartas que lo confirmen, la decisión tomada de vivir por separado, división de bienes, divorcio. Tampoco es la situación en la que se pueda esperar una pronta propuesta de matrimonio.
Puede ser tanto la falta de ayuda externa, tutela, favoritismo, como la ingratitud. Sensación de inseguridad (el tema a nivel social resuena fuertemente en la actualidad en forma de total falta de garantías). Se cree que la carta puede indicar la necesidad de vender una propiedad inmobiliaria.
Con la Rueda de la Fortuna: banquete, fiesta alegre.
Con La Fuerza: entusiasmo, inspiración, euforia.
Con el Diablo: dependencia y falta de libertad que externamente pueden parecer decentes.
Con el Diez de Bastos: pesada carga y estar en una situación penosa, la carta «golpea» al Cuatro de Bastos.
Con el Tres de Copas: celebración, espiritualidad, felicidad.
Con el Cuatro de Copas: apatía, indiferencia.
Con el Diez de Copas invertido: problemas que causaron peleas en el hogar.
Con el Dos de Espadas: reconciliación.
Con el Seis de Espadas: la carta debilita el significado del Cuatro de Bastos, al mismo tiempo promete un refugio tranquilo.
Con el As de Oros invertido: hallazgo de dinero.
Con el Dos de Oros: fiestas alegres, despreocupación.
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