La Justicia
«¡Firmes, que llega el juicio!» La Justicia es la carta de la responsabilidad personal y de la manifestación en la vida de la justicia kármica, de la necesidad de saldar deudas y pagar cuentas. Ha llegado el momento de responder por las propias acciones. Nuestros pensamientos y actos se filtran a través de un prisma especial para evaluar su corrección. La carta puede ser tanto muy buena como muy incómoda. Cuando aparece la Justicia, podemos estar seguros de que recibiremos lo que merecemos – la cuestión es cuáles son esos méritos. Es el caso en el que hay la oportunidad de comprender qué se ha sembrado, según lo que se cosecha.
«¡Firmes, que llega el juicio!» La Justicia es la carta de la responsabilidad personal y de la manifestación en la vida de la justicia kármica, de la necesidad de saldar deudas y pagar cuentas. Ha llegado el momento de responder por las propias acciones. Nuestros pensamientos y actos se filtran a través de un prisma especial para evaluar su corrección. La carta puede ser tanto muy buena como muy incómoda. Cuando aparece la Justicia, podemos estar seguros de que recibiremos lo que merecemos – la cuestión es cuáles son esos méritos. Es el caso en el que hay la oportunidad de comprender qué se ha sembrado, según lo que se cosecha.
Por la Justicia recibimos una EVALUACIÓN de nuestra actividad y comportamiento, y las situaciones pueden ser diversas (las cartas circundantes pueden dar una pista): exámenes, entrevistas, visitas a un especialista (médico, director de tesis, etc.), simplemente una conversación con una persona inteligente sobre alguna situación, y finalmente, un intento de autoevaluarse, hacer balance y determinar quién es el culpable y qué hacer.
Por la Justicia también EVALUAMOS NOSOTROS MISMOS ciertas situaciones, y la aparición de este Arcano puede subrayar que estamos tomando una decisión que tendrá consecuencias de largo alcance. Al aparecer en la tirada, la Justicia indica mayoritariamente que actuamos basándonos en "lo correcto" (y entonces promete ayuda y recompensa), o que intentamos "engañar" de algún modo a nuestro propio destino, aspirando a lo que no puede pertenecernos (y entonces advierte que no saldrá bien y que llegará el castigo).
Su aparición en la tirada es también un consejo para reflexionar sobre lo profundo que nos ha afectado esta situación y si somos capaces de ver en ella algo más que nuestra propia verdad. Si esta carta se convierte en el significador del consultante, es un signo de su rectitud y de su visión precisa de la situación.
La energía de esta carta aporta a la vida perspicacia y claridad, percepción sobria de la situación, racionalidad, intuición sutil y sentido de la responsabilidad. Dado que pocos pueden llamar limpiamente a todo esto sus puntos fuertes, la Justicia también nos trae el enfrentamiento con las consecuencias de descuidar estas cosas. En el campo de este Arcano se comparan los fines y los medios, lo deseado y lo debido, la palabra y la acción.
Es una carta estricta, y si no somos impecablemente puros, su aparición es más alarmante que alegre. Otra cosa es si estamos seguros de tener la razón y de haber hecho todo correctamente, y nos han tratado injustamente. Entonces la Justicia promete un desenlace favorable para el perjudicado, el triunfo de la parte realmente justa y digna (y darle su merecido a todas las partes indignas). La Justicia saca todo a la luz... donde no siempre nos sentimos bien. Es la llamada "verdad madre" que "pica en los ojos". A veces, esta carta en la tirada simplemente acentúa el miedo a la retribución.
Sin embargo, su aparición puede no ser una "citación judicial". La Justicia reacciona con su aparición a aquellas situaciones en las que negociamos algo con otras personas, establecemos alianzas, contratos, acuerdos, llevamos a cabo negociaciones y liquidaciones. La Justicia responde con sensibilidad a ciertos asuntos disputados – litigios, reparto de herencias, divorcios, indemnizaciones por daños, problemas de derechos de autor, etc., en general, presagia una actividad legal que afectará de algún modo al consultante. Es un "proceso judicial" (que no tiene por qué ocurrir necesariamente en un tribunal; puede tener lugar igualmente en la cocina de una residencia universitaria). En la situación descrita por la tirada, el desenlace será absolutamente justo. La Justicia simboliza el triunfo del derecho en general. Como carta resultante de la tirada, aporta la justicia del desenlace, favorable o no, para la persona a la que afecta.
Por la Justicia hay que pagar impuestos, indemnizar pérdidas, rendir cuentas del trabajo realizado o desempeñar el papel de mediador en asuntos disputados. Pero también por esta carta se puede recibir una recompensa merecida.
Por la Justicia se puede obtener un consejo valioso, una consulta, una evaluación experta. Por ella pasan todo tipo de dictámenes, diagnósticos, exámenes y certificaciones, comisiones y consultas.
Como "causa", indica la existencia de razones objetivas, de que recibimos lo que merecemos. Pero con total honestidad y reconocimiento de la responsabilidad por los propios errores, las cosas mejorarán y todo funcionará a nuestro favor. La Justicia ve la raíz del asunto, y si realmente queremos hacer lo correcto, es ella quien inclina la balanza a nuestro favor. A veces, lidiar con las consecuencias de los propios actos y "pagar las cuentas" parece una tarea increíblemente difícil, pero si nos arrepentimos sinceramente y nos corregimos, la Justicia se convierte de fiscal en abogada. Por ella aprendemos a reconocer honestamente lo que está bien y lo que está mal, lo que debe hacerse y lo que no se debe hacer.
El don supremo de la Justicia es el logro del equilibrio entre las diferentes esferas de la vida en general, y en las relaciones en particular. Además, dado que toda acción tiene su(s) consecuencia(s), si actuamos, obtendremos un resultado. Hay opinión de que las cartas a ambos lados de la Justicia en la tirada muestran los factores que deben equilibrarse o entre los que hay que elegir (similar a Los Enamorados). La Justicia representa fenómenos de la vida como las leyes, los actos normativos, la policía, los documentos legales.
Estricto y justo. Si esta carta aparece como significador del consultante, en ese momento ve la situación con claridad y lucidez, sin ilusiones ni engaños, percibe a las personas y el estado de cosas correctamente, de acuerdo con lo que realmente sucede.
Por la Justicia se produce un pensamiento objetivo, no sujeto a las tentaciones, la capacidad de juzgar con sangre fría e imparcialidad. Refleja la habilidad de evaluar adecuadamente cualquier situación, prácticamente sin recurrir a la ayuda de los demás, así como la autocrítica. Es la carta de las decisiones correctas y el comportamiento preciso; describe la felicidad de vivir actuando impecablemente, guiado por el honor y la conciencia. Le corresponden las buenas intenciones y las acciones nobles.
Por la Justicia se da la inclinación hacia la verdad y, en ese sentido, hacia la norma, el seguimiento de ella a pesar de la oposición, las inclinaciones y deseos personales, la objetividad, la rectitud. Capacidad de tomar la decisión realmente correcta y no sucumbir a ningún engaño.
Las palabras clave de la Justicia no son el orden, la racionalidad, la armonía y la responsabilidad, ni siquiera la justicia. Todo eso es correcto e importante, pero no es lo más importante. Lo más importante es la objetividad y la imparcialidad. Aquí no hay implicación emocional y hay una visión de todo "tal cual es", es decir, como se ve desde arriba, con ojos cósmicos. Por la Justicia alcanzamos el más alto grado de objetividad posible y tomamos las decisiones más meditadas, al borde de la impecabilidad (que externamente no tienen por qué parecer intelectuales o lógicas).
Naturalmente, cuando la persona percibe lúcidamente el estado de cosas, es capaz de tomar la decisión correcta. En la Justicia está fuertemente expresada la voluntad de alcanzar la armonía, la inclinación al orden y al equilibrio, la firmeza de las intenciones, el reconocimiento de la verdad y la plena responsabilidad por las propias decisiones. Precisión, rigor, visión clara de lo que hay que hacer para equilibrar la situación (y no de lo que se desea). Al mismo tiempo, la persona está perfectamente dispuesta a soportar toda la carga de las consecuencias de esa decisión, por desagradables que sean. Ya sea la decisión de divorciarse, ocuparse de la salud, ir de peregrinación o despejar los atascos que se han formado en el trabajo, las consecuencias iniciales suelen ser difíciles para la persona – hay que reestructurar la vida, renunciar a ciertos hábitos, asumir obligaciones adicionales, etc. Pero la confianza interna de que "así debe ser" le da determinación, un dominio de sí mismo superior y una fuerza especial (la presencia de la Fuerza en la tirada es especialmente significativa en este caso).
La Justicia habla del afán de desarrollo, equilibrio, libertad e independencia. Está relacionada con decisiones firmes, intenciones justificadas y motivadas, que a menudo apuntan a lograr estas cosas. Para la persona de la Justicia, todo esto deja de ser una abstracción; siente muy claramente lo que está bien y lo que está mal, y lucha seriamente contra lo que está mal, a veces literalmente "yendo al principio". Bajo la jurisdicción de la Justicia están la honestidad, la integridad, el seguimiento inflexible de ideales no de una moral convencional, sino esencial. Sin embargo, la ética profesional, el honor militar y aristocrático, y conceptos similares también pasan por este Arcano.
Es la "carta de los vírgenes y los justos", de la pureza interior y del servicio al deber. La persona de la Justicia es casta en el sentido de que sus ideas, sentimientos y actos son diferentes aspectos de una misma unidad. La persona promedio tiene muchas fisuras, siempre hay esperanza de que piense una cosa, desee otra, diga una tercera y haga una cuarta. La persona de la Justicia, en ese sentido, se parece a una roca lisa donde no hay nada para agarrarse. Naturalmente, recibe a menudo reproches de insensibilidad, frialdad, falta de comprensión del sentido vivo de las cosas, etc.
La casti-dad esencialmente significa que la armonía y la coherencia están presentes no solo en las acciones racionales de la persona, sino también en las profundidades de su inconsciente. Esta persona se expresa a sí misma a través de la responsabilidad por sí misma y por sus actos; puede actuar mal, pero no eludirá el castigo, porque es moralmente escrupulosa. Si actúa "mal", se consumirá por la necesidad de purificarse, porque literalmente se siente manchada y no puede vivir con ello. Esta persona nunca usará ventajas con malas intenciones. Esta capacidad de silenciar su yo impulsivo hasta un estado en el que parece que no queda nada de él, caracteriza a la Libra superior. El mayor error que se puede cometer es creer que esta persona tiene su propio punto de vista y actúa como cree conveniente. La debilidad astrológica del Sol en Libra es la capacidad de sintonizar con el espíritu de la situación, de escuchar su voz de manera impersonal y hacer lo que es necesario. Pero lo necesario no es para él/ella, sino para la situación.
La Justicia describe la capacidad de gestionar con imparcialidad, defendiendo los principios morales, en interés de las personas a las que afecta.
En cierto sentido, la Justicia es opuesta a la Luna. Enseña la honestidad interna y externa, no permite engañar a otros ni autoengañarse. Nunca se escabulle, no se esconde de las contradicciones. Es una mirada imparcial al mundo y a uno mismo, la capacidad de ver lo que hay, no lo que nos gustaría o esperaríamos ver. La Luna ve lo que no está realmente (suspicacia) y no ve lo que está (de ahí los errores, engaños, infidelidades y robos en los intérpretes). La Justicia, en cambio, no permite cerrar los ojos a nada (a diferencia de Temis, la Justicia del Tarot NO es ciega). "¡Despierta!", dice. Puedes correr de frente al mundo con tus ilusiones y sueños, pero no esperes que él se aparte primero. Él existe realmente, es enorme y no es como te lo imaginaste. Por tanto, sacúdete y haz el esfuerzo de verlo tal como es en realidad. Entonces, quizás, un buen día se parezca un poquito más a tus sueños. La Justicia siempre busca establecer una conexión entre lo ideal y lo terrenal (factible).
En el ámbito psicológico, esta carta es un símbolo del equilibrio del espíritu y de la habilidad para encontrar un lenguaje común con otras personas (especialmente en asuntos importantes, llevando a cabo negociaciones complejas); significa madurez y experiencia de vida. Evaluación de la situación desde todos los puntos de vista posibles, capacidad de no perder la cabeza ni el dominio de sí mismo en las situaciones más acaloradas.
Desde el punto de vista esotérico, el significado principal del Arcano de la Justicia es el ordenamiento y la organización del Caos, y el hallazgo del equilibrio entre la voluntad personal del hombre y la voluntad del Universo, entre lo individual y lo universal. Si el Carro muestra cómo se alcanzan el equilibrio y el autocontrol, el siguiente Arcano, la Justicia, enseña a mantenerlos.
Ella es la guardiana, restablece el equilibrio una y otra vez, por muchas veces y por muy alterado que esté, y en eso reside su gran fuerza. Ella recuerda que todo en el mundo está interconectado, que cualquier acción provoca una cierta resonancia y repercute en el Universo, que el principio divino mantiene el equilibrio en el nivel más sutil y que el aleteo de una mariposa a veces puede causar un huracán.
La Justicia demuestra claramente cómo funciona la ley del karma. Su esencia es solo el reequilibrio imparcial. En este sentido, los ojos del mundo están siempre abiertos.
La aparición de la Justicia en la tirada puede comunicar que, en este caso, están más abiertos de lo habitual. En general, se le ofrece a la persona hacer lo mismo: abrir los ojos y ver en esta situación el sentido de restaurar el equilibrio alterado. Esta carta a menudo desconcierta en la misma medida que el Hierofante, pero esto sucede simplemente porque rara vez evaluamos nuestras acciones en términos directos de bien y mal, y no pensamos especialmente en dónde y cuándo actuamos mal o bien. Actuamos y ya... La Justicia, en cambio, presenta el hecho de que toda acción tiene su(s) consecuencia(s). Como se dice en el tratado de Papus: '¡Recuerda! En cada acción que provoca una reacción, la voluntad debe prever el empuje de las fuerzas opuestas para, al menos, suavizar el choque'. En el sentido mágico, es el ritual de pesar el corazón en la balanza de la sala del juicio, reflejado en la mitología egipcia. La justicia espiritual se administra según el orden místico de la Providencia. La justicia divina, a diferencia de la humana, es completamente incorruptible e imparcial.
No se la puede eludir ni rodear. Sus atributos son la balanza, la espada y los ojos abiertos. Y la medida de sus balanzas puede no corresponder en absoluto a los conceptos humanos ordinarios sobre la gravedad de tal o cual pecado. Cuando se dice que la persona ve la situación con exactitud, 'tal cual es', en esencia significa que ahora la ve de manera similar a como se ve desde arriba, a los ojos de la ley cósmica. La justicia divina o kármica es verdaderamente vidente e imparcial, y no se guía por criterios terrenales. A la Justicia le corresponde la llamada Ley del Triple Retorno (o Ley del Boomerang) y los votos sagrados asociados a ella. También la Justicia refleja el simbólico 'octavo sacramento' – el ritual de investidura como caballero y de aceptación de los votos caballerescos. La Justicia está representada por una figura femenina, pero encarna el principio 'masculino' de la primacía de la cabeza sobre el corazón. Con sus delicadas balanzas y su afilada espada, presenta una combinación de lo femenino y lo masculino, lo pasivo y lo activo, la sabia y la guerrera.
El Arcano de la Justicia describe la etapa del desarrollo espiritual en la que la persona debe aprender a mirar las cosas con honestidad e imparcialidad, no según su conveniencia, y a tomar decisiones objetivas ponderadas, sin actuar por su cuenta e ignorando sus preferencias. Es la etapa de dominio de una honestidad interna impecable, que no se presta a ningún autoengaño. Debe reconocerse completamente sometido a un orden superior, a la ley del karma, comprender que el castigo por tomar decisiones irreflexivas es inevitable, y recoger lo que sembró, pagar las cuentas. Se cree que en el escalón simbolizado por este Arcano Mayor, la persona nace para un nuevo Destino y, recibiendo una bendición superior, comprende los secretos de la actividad espiritual. La perfección supone un equilibrio de fuerzas. La nobleza de una personalidad íntegra, que equilibra su propio egoísmo racional y la misericordia hacia los demás, da la posibilidad de dirigir su voluntad hacia el bien común. La carta simboliza la fuerza de la persona para decir 'no' – para afirmar el derecho de su libre elección, y en esto corresponde al signo astrológico de Libra. La Justicia defiende el derecho de cualquier existencia a la autoexpresión, independientemente de lo simpática que le resulte.
Ella encarna el principio de la democracia – puedo estar completamente en desacuerdo con tu opinión, pero estoy dispuesto a dar mi vida por tu derecho a expresarla. La espada de la Justicia simboliza su severidad e imparcialidad (que a veces se percibe como una verdadera inhumanidad), y la balanza, la precisión y ponderación. La verdadera Justicia no siempre es legal desde el punto de vista del derecho humano ('No es por ley, David Markovich...' – 'No es por ley. ¡Pero por el alma!').
El trono de la Justicia se encuentra entre dos columnas: la columna de la Misericordia y la columna del Castigo Severo (en el Árbol de la Vida cabalístico les corresponden Jesed y Geburá). La balanza de la Justicia dice también que la constante 'oscilación' entre la concentración en lo externo y en lo interno es un proceso vital natural que nos enseña a pasar de un momento a otro con mayor conciencia, para mantener la paz y la claridad interior encontradas y llevarlas al movernos por el tumulto de los asuntos cotidianos.
Esta carta recuerda el juicio de las almas en la sala de Osiris. Con este sefirot se relaciona el 'oído' – la capacidad de oír la sentencia. Ella enseña que solo las fuerzas equilibradas pueden seguir existiendo, y que la justicia eterna destruirá con la espada lo que no esté equilibrado. A veces la Justicia se representa con una guadaña alrededor del cuello, que recuerda el lazo del Colgado. Es una indirecta de que la persona es la causa de su propia destrucción, pues la mayoría de sus acciones conducen a la destrucción. Sobre la interpretación cabalística del Arcano: 'Esa es la cuerda artificial, inventada por el hombre, con la que atamos a uno con otro, y que en cualquier momento puede fallarnos, convirtiéndose en látigo, lazo o aguijón. Muy a menudo las personas se convierten en esclavas de sus propias leyes: así, el fuego creativo del maestro Hefesto forja las cadenas de Prometeo. La llama que el héroe entrega a los hombres para que su existencia sea más humana, se transforma en un nuevo orden de interacción en el que ya no le queda libertad. Al dar el fuego a otros, perdemos las fuerzas creativas y obtenemos la paz de un ser más civilizado a cambio de la libertad y la pasión'.
Desde el punto de vista moral, esta situación nos plantea el problema de la elección entre la actividad y la inactividad, ya que para la persona que vive no por costumbre, sino según el derecho de la libertad de elección, consciente de cada paso y asumiendo la responsabilidad por él, es igualmente difícil actuar y no actuar. Pero este sefirot está regido por la razón de la fidelidad, que multiplica en el hombre el espíritu. Al encender el fuego en sí mismo, el hombre devuelve al mundo esa energía que utilizó cuando construía su cosmovisión. Y el aguijón de la pasión pone a prueba las opiniones del hombre, mostrando en la práctica cuál es su elección y si es fiel a sus ideales; por eso este sefirot simboliza también la prueba'.
Según la tradición cabalística, cuando el Sol entró en la constelación de Libra, el primer hombre se presentó ante el juicio del Altísimo por violar el mandamiento de no comer del Árbol del Conocimiento. Entonces el Creador dijo al hombre: 'Así como te has presentado ante Mi juicio en esta hora, así todos tus descendientes pasarán ante Mi juicio en esta hora'. La Justicia es una carta dura. Precisamente por este Arcano se produce el reequilibrio fundamental de un equilibrio alterado en algún lugar y en algún momento, y ese reequilibrio se realiza generalmente a través de un cambio en el estatus de la persona, literalmente como al salir de la sala del tribunal (o del destierro del Edén).
Por la Justicia se produce el cambio de cuerpo y de sexo según el karma. Por la Justicia, los antiguos príncipes se convierten en emigrantes desamparados (pero también puede ser al revés). Por la Justicia se pierde o se adquiere lo que es importante para la persona. Los platillos de sus balanzas son el Alfa y la Omega con que todo se pesa en el Universo.
Esotéricamente, con la Justicia se relacionan el tiempo y el espacio, las claves matemáticas de la armonía mundial, la geometría sagrada, la arquitectura sacra y la conciencia del templo.
Por supuesto, profesionalmente por esta carta pasan abogados de todo tipo, jueces, fiscales, así como personas relacionadas con el sistema judicial, incluida la policía. Pacificadores armados. Árbitros deportivos, jueces, réferis. Personas cuyo trabajo está relacionado con la resolución de disputas y el restablecimiento de la imagen objetiva. También contables, inspectores financieros, funcionarios. Profesiones que exigen infalibilidad en las acciones, que requieren atención y gran concentración (puede ser un zapador o un director de orquesta).
Hay opinión de que la Justicia tiene una relación especial con el trabajo con la palabra y con la escritura.
Juego limpio.
Trabajo concienzudo.
Distribución justa de fuerzas, razonable asignación de deberes y responsabilidades.
Resolución de problemas en la organización, gestión inteligente del cambio, reducción de la tensión, solución de asuntos complicados (y probablemente por medios formalmente legales; no tienen por qué ser demandas y juicios, quizás simplemente la consulta de documentos). Evaluación integral, examen crítico minucioso.
Decisión correcta y precisa. Establecimiento de prioridades, búsqueda de equilibrio y claridad, sin perder de vista "los instrumentos del tablero", evitando los extremos de la vida cotidiana, la falta de reflexión, el ajetreo.
Profesional con mayúscula.
Triunfo de la parte justa en el juicio.
Distribución equitativa y honesta de los ingresos. Obtención de dinero por medios legítimos. Triunfo de la parte justa en el juicio al resolver una cuestión legal relacionada con bienes y dinero. Esta carta puede describir tanto el pago de una deuda como la recepción de una compensación económica. Equilibrio financiero. Resolución de asuntos fiscales.
De nuevo – juego limpio. Nada de trampas.
Equilibrio, sinceridad, respeto mutuo y observancia de los intereses.
La objetividad, imparcialidad e intransigencia de la Justicia no invitan a las ternuras amorosas – más bien a la firma de contratos matrimoniales y al cumplimiento de reglas razonables. Dependiendo de las cartas vecinas, puede efectivamente sugerir matrimonio, legalización de una relación existente, formalización de la unión.
La ventaja indudable de la Justicia es la honestidad y la rectitud que superan el egoísmo (aunque el segundo miembro de la relación descubrirá rápidamente que tampoco queda espacio para su propio egoísmo).
Amar a una persona descrita por el Arcano de la Justicia es muy difícil. Es un gran trabajo (y un gran don). Es una persona caballerosamente honesta y muy recta. A menudo parece demasiado reservada, pero se puede confiar en su nobleza. Está acostumbrada a asumir toda la responsabilidad. Puede herir profundamente – pero solo con la imparcialidad, objetividad y esa rígida rectitud personal. Su honor existe realmente. No se le puede halagar, convencer, seducir – a menudo esto resulta ser un descubrimiento muy desagradable para quien la desea, ya que ninguna técnica probada funciona. Es imposible manipularla, porque ve todo con claridad sin ningún esfuerzo. Si además está la Fuerza – ni rodeándola ni atajando, hará solo lo que considere necesario, y no hará nada que no considere necesario. Si no lo considera necesario, no habrá nada, y en la cabeza de la otra parte, llevada a la desesperación, empiezan a surgir pensamientos: secuestrarla, violarla, explicarle detalladamente por qué él/ella mismo/a es culpable, y luego pegarle un tiro.
Es el José bíblico, a quien acosaba la mujer de Putifar. La neutralidad, sangre fría y dominio de sí mismo de esta carta no predisponen a las pasiones shakesperianas, pero estas pueden llegar a ocurrir.
La persona de la Justicia no pierde la cabeza y no teme evaluar las relaciones críticamente. No buscará defectos y dará a la pareja digna todo el crédito que merece, pero no lograrán engañarla con unos cuantos gestos efectistas. No se permitirá entusiasmarse demasiado ni sacar conclusiones demasiado precipitadas.
La persona de la Justicia es fiel y casta. Puede actuar sin problemas en contra de los impulsos momentáneos. Las rarezas y caprichos no son algo que vaya a tener en cuenta.
Es el ideal de la fuerza moral, un aristócrata del espíritu. Su presencia impone la difícil obligación de seguir siendo una persona decente, dueña de sí misma. A veces parece completamente insoportable. En un momento de rebelión de sus propias debilidades, le reprochan la ausencia de estas, gritándole que no es humano (no es mujer, no es terrenal...), y que el sentido del deber le sustituye a todo lo demás. Su reacción no difiere mucho de la de un juez supremo: levanta la sesión, por no considerar posible continuar con esas vibraciones. Sin embargo, sus intenciones son justas, actúa con la mejor intención y, si la sesión continúa, no recordará la histeria ocurrida.
La nobleza es su manera de mostrar cordialidad.
Esta carta también simboliza el equilibrio entre el enfoque masculino y femenino de la realidad, el balance entre la firmeza y la suavidad.
La Justicia restablece el equilibrio y enseña a mantener la salud en orden (por ejemplo, pagando por la dejadez).
Como indicador de enfermedad, señala trastornos del equilibrio y del metabolismo en el organismo, problemas metabólicos, avitaminosis, intoxicaciones, enfermedades hepáticas. Es interesante notar que las enfermedades hepáticas están psicosomáticamente relacionadas con el estado emocional de la ira, y la ira, a su vez, con problemas de justicia ("porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios"). La injusticia es esencialmente fuerza sin justicia... y quizás no sea casualidad que precisamente las posiciones de la Fuerza y la Justicia en el Tarot "intercambien sus lugares" en diferentes barajas, es decir, sigan siendo una cuestión controvertida.
Por la Justicia transitan con seguridad todo tipo de análisis, exploraciones, diagnósticos, dictámenes médicos precisos, hospitalizaciones y operaciones (especialmente si hay Espadas en la tirada).
A veces se acentúa la interrelación entre los problemas de salud y las consecuencias legales (juicios por daños a la salud o por tratamiento incorrecto).
Deshonestidad, violación de promesas y obligaciones. Problemas con la ley o su ignorancia total, infracción en la situación relacionada con la cuestión. Esta carta indica naturalmente que está ocurriendo algo ilegal.
Por la Justicia invertida, la persona "se sale de los límites" y logra lo suyo por medios dudosos (tratando de justificar sus acciones por la imperfección del sistema), o bien se convierte en víctima de violaciones (por ejemplo, despido ilegal o falta de pago del salario). Algo que se consideraba inquebrantable y correcto se pone en duda o incluso en peligro. A veces, por la Justicia invertida, la persona simplemente se niega a aceptar lo establecido en la sociedad y a cumplir con las expectativas sociales. Pero quizás realmente actúa sin responsabilidad e ignora las consecuencias.
En posición invertida, la carta es una ruptura, pero no legalizada, sino un largo litigio con toda clase de complicaciones legales. Una situación característica son los cónyuges divorciados que siguen viviendo bajo el mismo techo por problemas con la vivienda.
Castigo injusto, crítica destructiva, severidad excesiva, abuso de la justicia, complicaciones en asuntos judiciales, acusaciones falsas. Pérdida segura de un juicio, sentencia condenatoria. Puede haber vergüenza, humillación por las consecuencias de los propios actos.
Fanatismo, parcialidad, tendenciosidad. Intolerancia, prejuicios, subjetividad. Severidad en los juicios, verdad dicha de manera ofensiva.
Sin embargo, también hay opinión de que este Arcano invertido indica timidez e indecisión, y la búsqueda constante de apoyo y aprobación ante las más mínimas dificultades de la vida.
Por la Justicia invertida se dan lecciones bastante duras, algo así como un cobro forzoso de deudas con intereses adicionales. Estas lecciones claramente no serán placenteras, aunque quizás sean beneficiosas. Si en la tirada se trataba de una relación amorosa, lo más probable es que se rompa. En el ámbito psíquico: inestabilidad del carácter, amargura, resentimiento, desacuerdo entre sentimientos y razón.
Hay opinión de que las cartas a ambos lados de la Justicia invertida muestran lo que necesita ser equilibrado y evaluado correctamente.
Con el Loco – la búsqueda de la verdad se verá coronada por el éxito. Tendencia a llevar un estilo de vida arriesgado.
Con el Emperador – solución justa, adhesión a la letra de la ley.
Con la Rueda de la Fortuna – clara conciencia del propio destino.
Con el Diablo – no es momento de buscar justicia. Imposibilidad de establecer la verdad, de restaurar la justicia.
Con el Juicio – determinación, reconocimiento de errores del pasado. Triunfo de la justicia, obtención de la merecida recompensa.
Con el Mundo – éxito. La victoria está cerca, recompensa merecida.
Con el Tres de Bastos – imprevisibilidad de las acciones (según Guggenheim).
Con el Diez de Bastos – aceptación de responsabilidades, fiabilidad.
Con el Dos de Espadas – negación de la propia implicación en algo.
Con el Cinco de Espadas – deshonestidad, actos injustos.
Con el Siete de Espadas – evasión de responsabilidades.
Con el Siete de Oros – análisis correcto y elección del rumbo para el futuro.
Némesis, Temis, Astrea – diosas de la justicia en la mitología griega.
Atenea Palas
Diosa Maat
La Mesa Redonda del Rey Arturo, donde reinaba la igualdad.
Los Diez Mandamientos.
QUIS CUSTODIET IPSOS CUSTODES (¿Quién vigila a los vigilantes?)
LEY Y ORDEN
'La razón que no sabe ser equilibrada se parece a un sol fracasado'.
'Ten cuidado con tus deseos'.
Cartas del mismo grupo

El Loco

El Mago

La Suma Sacerdotisa

La Emperatriz

El Emperador

El Sumo Sacerdote

Los Enamorados

El Carro

La Fuerza

El Ermitaño

La Rueda de la Fortuna

El Colgado

La Muerte

La Templanza

El Diablo

La Torre

La Estrella

La Luna

El Sol

El Juicio
