Siete de Bastos
En general, es una carta favorable, aunque habla de un enfrentamiento con influencias desfavorables, por ejemplo, la mala voluntad de alguien. No promete un bienestar despejado, pero asegura el éxito en la lucha, alcanzado con valor y determinación.
En general, es una carta favorable, aunque habla de un enfrentamiento con influencias desfavorables, por ejemplo, la mala voluntad de alguien. No promete un bienestar despejado, pero asegura el éxito en la lucha, alcanzado con valor y determinación.
Por un lado, anuncia “problemas” – en el sentido de que se da una situación difícil, posiblemente la intromisión de alguien en nuestros asuntos personales, una “campaña de oposición”, un intento de privarnos de algo o de impedirnos conseguir algo. Alguien “nos obliga” a defender nuestras posiciones y nuestro territorio. Puede que alguien envidie, esté ofendido o pretenda algo que nos pertenece. Advierte de un empeoramiento de la situación, de la presencia de dificultades, adversarios y competidores, pero también de brillantes posibilidades de victoria.
Es la carta de la eliminación de rivales, en los negocios y en el amor. Incluso si parece que atacan fuerzas superiores, el Siete de Bastos comunica claramente que la ventaja está del lado del consultante. Esta carta aparece cuando aparecen en el horizonte algunas fuerzas que tratan de desviarnos en cierto sentido (las cartas que la rodean pueden indicar de qué aspecto de la vida se trata). Exhorta a defender aquello en lo que creemos y consideramos valioso. Aconseja no ceder ni traicionar los propios principios. A veces su aparición informa de que solo dando un paso realmente desesperado se puede ganar un caso perdido.
Es la carta de la resistencia en la adversidad, del desafío a la lucha y la superación de obstáculos, de la firmeza, la valentía y la victoria. En el Arcano, una persona sostiene un bastón como defendiéndose, está al borde de un hoyo del que suben hacia ella otros seis bastones – parece que los sostienen enemigos dispuestos a atacarla. Pero el hoyo es profundo y no pueden salir de él. De una u otra manera, no pueden dañarla. Esta carta dice que el peligro existe en principio y es muy real, sin embargo, en este caso concreto no te amenaza nada, así que actúa con audacia. En posición invertida el pronóstico es más bien negativo (los enemigos saldrán del hoyo y te golpearán).
Significado tradicional: disputa, escándalo, debate, discusión, chismes, rumor… en fin, trifulcas de todo tipo, pero normalmente la victoria es para el consultante. Sus argumentos son más fuertes y su posición es más ventajosa. Las interpretaciones modernas acentúan el hecho de que para alcanzar los objetivos y hacer realidad los planes habrá que sudar bastante, pero en sí mismos son perfectamente realizables.
Si en la tirada hay cartas positivas, se puede afirmar con bastante seguridad que el consultante obtendrá provecho de la situación en la que se encuentra, que todo se volverá en su favor. Si el consultante se ha enfrentado a algún problema (y dado que ha aparecido esta carta, lo más probable es que así sea), el Siete de Bastos dice que tiene las habilidades, el conocimiento y las posibilidades para hacerlo todo bien en esa difícil situación. En Filadoro leemos: “¡Se avecinan situaciones importantes e interesantes! La solución de estos problemas nos lleva a superarnos con renovada energía”.
Es importante entender que el Siete de Bastos en la tirada a menudo indica no tanto el problema como el RECURSO del consultante. Guggenheim escribe: “La carta refleja una determinación imperecedera, gracias a la cual la derrota que se presagia puede convertirse en un brillante triunfo”. En general (y especialmente si hay cartas positivas en la tirada) – avance, éxito. Momento adecuado para juegos arriesgados, se puede contar con la suerte. Superación de dudas y obstáculos, incluso internos, así como fin de la competencia y victoria.
El Siete de Bastos en la tirada es un signo de dificultades venideras, pero estas dificultades no siempre conllevarán problemas de ningún tipo. Más bien, estos cambios traerán mucha alegría a la vida y conducirán a una mejora general de la situación, a menos que otras cartas de la tirada lo contradigan.
En raras ocasiones y en un entorno de cartas apropiado, se trata de una agresión física. Si no se pregunta por una persona individual, sino por un grupo o comunidad, el Siete de Bastos vertical puede significar heridos y víctimas, aunque serán pocos en comparación con el número total de personas que componen esa comunidad.
“No retroceder, no rendirse”. El Siete de Bastos trae valor, determinación, disposición para el conflicto, confianza en sí mismo y en el éxito. Esta carta siempre subraya la convicción en la propia rectitud. A veces un guerrero solo depende de las características del campo.
La persona del Siete de Bastos, de una u otra forma, se resiste al mundo exterior. Puede ser la defensa de sus ideas en encuentros con oponentes, competiciones deportivas o rechazo de pretendientes. Se enfrenta a la rivalidad, la confrontación y otros problemas con perseverancia y autocontrol, aunque quizás “esa energía – mejor emplearla en fines pacíficos”.
Suele sentir bien su superioridad sobre otras personas – mental, física, financiera, profesional o de otro tipo. A veces se rodea deliberadamente de personas con un nivel de desarrollo inferior para sentirse más seguro (a la manera de ciertos dictadores bien conocidos, que por definición no soportaban a los allegados con un intelecto más desarrollado). A veces la persona del Siete de Bastos niega los valores espirituales y prefiere confiar plenamente en su destreza, ingenio, habilidades de lucha y otros elementos de la voluntad inferior.
Esta persona no soporta ceder en nada a los que le rodean y prefiere dejar la última palabra para sí misma en todas las circunstancias (viene a la mente la frase de Watson en la serie “Sherlock”: “¡es capaz de sobrevivir a Dios con tal de tener la última palabra!”). El Siete de Bastos es terco y no tiene intención de ceder sus posiciones. “No pasarán”.
Es un maestro en “apagar incendios” provocados por su propia falta de previsión. La acumulación de problemas vitales debido a la falta de sistematicidad en las acciones es una situación habitual para él. Por lo general, es un virtuoso en “sacar los obstáculos” y “solucionar problemas”, la única pega es que él mismo es quien los crea. Sin embargo, también puede ser simplemente una persona para quien la habitual son las competiciones, el riesgo, el enfrentamiento con dificultades y la necesidad de “lanzarse a la batalla” (a veces en sentido literal). Su gran ventaja es el valor. Esta persona no se acobarda ante el peligro. Tampoco teme objetar y expresar su propia opinión. Esto no lo hace cómodo, pero sí valioso, y a veces le confiere un atractivo especial.
A veces la persona del Siete de Bastos recuerda a una topadora – aplasta todo a su paso e involuntariamente evoca varios proverbios (“la fuerza bruta” y “esa energía, mejor emplearla en fines pacíficos”). Al mismo tiempo, es capaz de superarse a sí mismo, de darse por completo y de heroísmo, y no se somete a ninguna presión. Es prácticamente imposible intimidarlo. Semejante persona es la pesadilla de cualquier dictador y cabecilla.
Palabra clave de la carta – CONVICCIONES, VALOR.
En un nivel profundo, describe el difícil y solitario camino de ascenso, realizado con enorme confianza y fuerza. Quien lo realiza es un pionero, no un exiliado, y trepa a la cima por su propia vocación. Se eleva sobre lo que ha quedado abajo. Es una lucha contra la preponderancia de las aspiraciones inferiores (espíritu contra materia), que son tan grandes que no hay tiempo para estudiar el manual de táctica – solo se necesitan acciones rápidas y valor, y la persona se vuelve audazmente hacia el desafío que se le ha lanzado.
Tiene el valor de seguir su impulso y actuar, entregándose al cien por cien, llegará y sabe adónde. Esta persona no tiene a dónde retirarse, no hay vuelta atrás, y si tropieza, le espera la muerte. Una pequeña vacilación, una pequeña traición a sí mismo y a sus convicciones, es la derrota segura. Es una batalla, un verdadero bellum sacrum, y la fuerza del adversario puede ser superior. “El símbolo del tesoro” – la fuerza interior del pensamiento humano es tal que lo renueva.
La tercera decena de Leo simboliza el valor, la responsabilidad y la capacidad para trabajar intensamente por un objetivo elegido. Alcanzar el equilibrio energético proporciona la cantidad de fuerza necesaria para hacer realidad cualquier objetivo individual, por muy complejo que sea. El regente de esta decena es el planeta Marte (o según nuevas interpretaciones Plutón), que habla de las cualidades de liderazgo internas de la persona y de la capacidad de movilizar a otros para trabajar en aras de unos objetivos comunes que le impulsaron a salir al campo.
La cualidad negativa de Plutón es la exigencia. Al líder, cuya tarea no es fácil, le es propio a veces exigir demasiado a las personas, a la “masa”, a la que considera como una parte de sí mismo. La capacidad de gobernarse a sí mismo y a los demás se alcanza apoyándose en el conocimiento de las leyes naturales – la comprensión de la vida tal como es, y la capacidad de armonizar la propia actividad con los simples requisitos del confort y la belleza del ser, asegura la victoria del proyecto racional. Marte en Leo simboliza el valor del guerrero frente a fuerzas superiores. En el plano sutil, esta carta es un símbolo de la oración, de la “lucha de oración” y de todo tipo de batallas astrales con los demonios (un ejemplo sería el exorcismo).
Luz y sombra (consejo y advertencia)
Consejo: luchar y no rendirse. Defenderse a sí mismo. Desechar las dudas y vacilaciones. Aceptar valientemente el trabajo, incluso si parece casi desesperado. No abandonar la propia posición en cuestiones fundamentales, librar una lucha justa. Trabajar con perseverancia para alcanzar las metas propuestas, sin importar los miedos, decepciones y obstáculos. Mantener la estrategia elegida y mantener la convicción de la propia rectitud, aunque la mayoría no la apoye. Si se cree en las antiguas interpretaciones, la carta puede indicar el momento adecuado para un juego arriesgado (incluso por dinero). Aconseja reunir fuerzas y pasar sin concesiones por todas las pruebas que el destino haya preparado.
Advertencia: claramente no es momento para heroísmos, peleas, intentos de “apoyarse en los principios” y reclamar la propia parte. Ahora más que nunca es peligrosa la elección incorrecta de prioridades y la secuencia de acciones equivocada, que hace que las fuerzas se desperdicien en vano. El sentimiento de superioridad en la situación o de dominio sobre algún grupo de personas puede ser engañoso. Quizás tenga sentido ceder en algo a los que le rodean. El tiempo y la energía que se dedican a la confrontación y la lucha podrían emplearse en cosas mucho más productivas.
El Siete de Bastos protege principalmente los proyectos individuales, o aquellos en los que un grupo relativamente pequeño de personas tiene que resolver todos los problemas por sí mismo. Por este Arcano se produce una defensa decidida de los propios planes e intereses (por ejemplo, frente a las críticas o la falta de fondos para el desarrollo del negocio).
Sistematicidad en la actividad, ausencia de dudas sobre la corrección de las propias acciones, disposición para superar obstáculos, realización de los planes trazados, fe en uno mismo. Es la carta de la victoria, del éxito social, del avance a pesar de los obstáculos. La energía, el espíritu emprendedor se dirigen a todo tipo de proyectos relacionados con la creatividad, la organización de espectáculos, el show business. Es la carta de la creatividad, la inspiración. Al mismo tiempo, esta carta puede señalar el desarrollo de habilidades profesionales en algún tipo de arte, por ejemplo, la música, y también puede servir como indicación de la evaluación a la que se someten las habilidades.
Por el Siete de Bastos se puede participar en competiciones o defender el propio punto de vista durante debates públicos. En general, corresponde a situaciones de negociaciones, conferencias, defensas académicas, reuniones y simposios. En caso de examen o defensa de un trabajo para un grado académico, es una buena señal para el consultante.
Es la carta del “período de transición”, cuando hay que estar preparado para cambiar muchos planes rápidamente, y algunos incluso desecharlos por inútiles. Al mismo tiempo, la carta presagia éxitos en los negocios. Los esfuerzos por mantener las propias posiciones tendrán éxito (si las otras cartas de la tirada no lo contradicen demasiado). Victoria en la lucha competitiva. Realización de alguna parte importante del trabajo. Trabajo intenso y esforzado, resolución de tareas complejas. Ir más allá de las limitaciones anteriores. Riesgo, realización de tareas difíciles. Éxito alcanzado con valor.
Esta carta simboliza la elección del propio ámbito de vida y actividad y el liderazgo en un área no explorada por otros (especialmente si se trata del estudio de algo trascendente, de ciertas conexiones secretas e invisibles, de otros mundos, de la búsqueda de respuesta a preguntas muy importantes). La persona se entrega con pasión al trabajo en un campo sin cultivar y puede contar con el éxito.
Esta carta augura un ascenso, un exitoso avance en la escala profesional.
Por ella son posibles varias confrontaciones, pero el consultante tiene una excelente oportunidad de salir vencedor. A veces – necesidad de defender la reputación, enfrentarse a conjeturas y chismes en el colectivo, luchar contra las intrigas. Con esta carta, la persona tiene todas las posibilidades de defenderse a sí misma, a su trabajo y a su lugar bajo el sol.
Es interesante que en algunas interpretaciones esta carta se asocie con una afición activa por el esoterismo y con una indicación de la actividad profesional relacionada con el ocultismo.
Esta es la carta de la ganancia y el beneficio, tradicionalmente correspondiente al comercio. En algunas interpretaciones antiguas se llama a esta carta “símbolo del tesoro”. Las interpretaciones modernas vienen a decir que para obtener un beneficio habrá que hacer un gran esfuerzo. Pero con una planificación cuidadosa de las acciones, todo saldrá bien, aunque los ingresos probablemente no sean especialmente grandes.
A menudo, esta carta indica un período difícil de lucha desesperada por una relación que está amenazada y que hay que “salvar”. Es una especie de duelo (aunque lo más probable es que sea implícito). La persona descrita por esta carta se siente en apuros, pero sabe que tiene posibilidades de vencer y hace todo lo posible para alejar la amenaza de ruptura. Por lo general, los sentimientos de posesión y la clara comprensión de las ventajas de su posición están exacerbados, ya sea la posición de pareja oficial, “patrocinador”, “amante” u otra.
El personaje de la carta ha movilizado todas sus fuerzas para proteger el amor que está amenazado. Está decidido a defender sus posiciones con energía y constancia, a proteger su derecho y sus intereses, y se encuentra en un estado de gran tensión. Se siente desafiado a luchar, percibe inquieto la “transitoriedad” de la etapa (y no se sabe cuándo la existencia conjunta adquirirá formas definitivas).
El Siete de Bastos puede significar que la relación, de una u otra forma, “ha sufrido un ataque” (pueden ser envidiosos, padres, rivales, etc.); sin embargo, esta carta muestra buenas posibilidades de conservarla y “repeler el ataque”. Es un ataque desde la posición de defensa.
La persona descrita por el Siete de Bastos es intransigente y terco, los compromisos no son su estilo, quiere imponerse en todo. Las cartas que la rodean pueden indicar hasta qué punto es apropiado y a qué llevará, pero en realidad no es la mejor actitud para una relación armoniosa. Esta persona puede ser colérica, autoritaria y agresiva hasta la temeridad. Esta carta desde luego no es segura para sus rivales – les arrancará las plumas. A veces el Siete de Bastos describe una fuerte presión por parte de la pareja (o sobre ella).
Cuando sale a una persona sola, el Siete de Bastos puede comunicar que él mismo es “artífice de su felicidad” – se defiende diligentemente de cualquier pareja potencial y se niega por principio a entablar relaciones íntimas, permaneciendo en un aislamiento voluntario. Hasta qué punto es buena esta posición para el curso general de su vida, pueden indicarlo otras cartas, pero por lo general con ella los intentos de nadie de sacar a la persona de su autosuficiencia “no se contemplan en absoluto”. Es un individualista, acostumbrado a confiar siempre solo en sus propias fuerzas y a “limpiar” conscientemente su espacio vital de intrusiones.
Es un especialista en decir “no” y sentarse a la defensiva. La posición del personaje en la carta lo eleva sobre todos y ayuda a mantenerse apartado del mundo circundante. Las parejas son consideradas o como indignas o como potencialmente amenazadoras para la seguridad vital. La causa de ello pueden indicarla otras cartas. Si la persona ha sufrido un ataque en el pasado y se ha quemado gravemente, no es extraño que se defienda y “sople sobre la leche fría”. Esta carta de lucha por uno mismo, de defensa de los propios límites y de resistencia a las influencias externas, sale a las personas que se resisten a casarse (el Cuatro de Pentáculos en este caso será especialmente revelador).
La persona casada, con esta carta, puede mostrar resistencia, rechazando las tentaciones (la presencia del Diablo en la tirada será reveladora). Si no se aprecian tales influencias, esta es la carta de la ausencia de amor y acuerdo en la pareja.
El organismo se somete a alguna prueba de resistencia, pero se enfrenta con éxito a los factores patógenos. Esta es la carta de la buena inmunidad. Pero en posición invertida, ay, el significado cambia al totalmente opuesto. Puede ser una producción excesiva de alguna sustancia en el organismo, trastornos hormonales y endocrinos. Mary Greer señala el comportamiento obsesivo-compulsivo, la neurosis obsesiva.
Existen diferentes interpretaciones del Siete de Bastos invertido. Unos afirman que no es momento de filosofar, hay que actuar, desechando las vacilaciones, y que malo es mejor que nada. La situación es tal que incluso las acciones equivocadas son mejores que su ausencia. La inseguridad, la incompetencia, las dudas, la desconfianza y las vacilaciones (así como la ligereza y la despreocupación) se convierten en causa de pérdidas (incluidas las económicas). Desconcierto, caos, confusión – incluso en los asuntos amorosos. Pérdida de oportunidades por vacilaciones e indecisión. Falta de fe en uno mismo. En efecto, esta carta significa que el valor ha abandonado a la persona. Por el Siete de Bastos invertido nos vemos incapaces de resistir el empuje de los demás.
Otros dicen que en posición invertida la carta simboliza la despreocupación, la falta de voluntad de concentrarse demasiado en un problema determinado, la evitación de todo lo sombrío, aburrido, excesivo (Libra). La aparición de la carta en la tirada puede significar una “insoportable levedad del ser”. O puede ser un período de vacilaciones, reflexiones, o por el contrario, de actividad “sobrehumanamente” intensa. Al mismo tiempo, hay opinión de que con esta carta ningún esfuerzo produce el resultado deseado.
Lo más seguro es que indique inseguridad, situación precaria. La dispersión de fuerzas, la incapacidad de elegir la estrategia correcta y establecer prioridades – también. Falta de fuerza de empuje. Es la carta de una persona desconcertada, que ha perdido la dirección correcta, el suelo bajo sus pies. Ya no cree en lo que hace. Le parece que no tiene motivos para comportarse con firmeza y seguridad. La carta también puede simbolizar la falta de inspiración, la energía malgastada, los talentos que se utilizan de manera inapropiada, y simplemente los fracasos.
La interpretación práctica más sencilla de esta carta es que el conflicto de intereses se desvanece, la confrontación se debilita.
Un significado antiguo interesante de la carta es situación incómoda, encuentro no deseado, contactos forzados. Comportamiento pasivo-agresivo. Posición de víctima, susto, confusión. Enfrentamiento a calumnias, acosos o traiciones.
Pollack comenta que el Siete de Bastos invertido en la tirada es un consejo para moderar la agresión, especialmente en lo que respecta a las relaciones.
Con La Sacerdotisa – agresividad oculta
Con El Sumo Sacerdote - tradicionalmente se cree que esta combinación habla de proposición de matrimonio y boda
Con El Colgado – comportamiento desafiante, papel de opositor en la sociedad
Con La Luna – ocultamiento de intenciones
Con el Cinco de Bastos – intensificación del significado de la lucha, enfrentamiento
Con el Nueve de Bastos – también intensificación del significado; defensa de la propia posición, defensa de la propia opinión
Con el Cinco de Espadas – contraposición a todos
Con el Dos de Pentáculos – incitación a la discordia
Con el Tres de Pentáculos – grandes desacuerdos
Invertida a la derecha del Tres de Copas – incendio (del antiguo intérprete).
Arcángeles
Los 300 espartanos
“Tormenta e ímpetu”
Cartas del mismo grupo

As de Bastos

Dos de Bastos

Tres de Bastos

Cuatro de Bastos

Cinco de Bastos

Seis de Bastos

Ocho de Bastos

Nueve de Bastos

Diez de Bastos

Sota de Bastos

Caballo de Bastos

Reina de Bastos
