Seis de Copas
Esta carta se considera una de las más favorables en la mayoría de las barajas. Describe una situación inocua, prosperidad sin esfuerzo en un entorno armonioso, muestra de generosidad, magnanimidad y amor, alegría de vivir y armonía interior, bienestar y auge (al menos emocional). Como carta resultante de la tirada, suele comunicar que un sueño casi olvidado se cumplirá inesperadamente.
Esta carta se considera una de las más favorables en la mayoría de las barajas. Describe una situación inocua, prosperidad sin esfuerzo en un entorno armonioso, muestra de generosidad, magnanimidad y amor, alegría de vivir y armonía interior, bienestar y auge (al menos emocional). Como carta resultante de la tirada, suele comunicar que un sueño casi olvidado se cumplirá inesperadamente.
Pero además de esto (y principalmente) este Arcano es un vector dirigido al Pasado. Carta de la nostalgia, recuerdos del pasado, sentimientos románticos, significa aficiones pasadas, de cuya influencia nos hemos liberado total o parcialmente, personas y cosas desaparecidas. Todo lo que parecía perdido en la fase de los Cincos, regresa en los Seises. La presencia de esta carta en la tirada habla del despertar de deseos olvidados hace tiempo, de aspiraciones, intenciones y planes pasados. Algo recordará claramente el pasado – personas, lugares, encuentros, acontecimientos... Por esta carta se pasan las páginas del propio libro de la vida. Están bajo su cuidado tanto la memoria ordinaria, que no sale de los límites de una sola vida, como la llamada memoria kármica. Los viejos intérpretes otorgan a esta carta el significado de “lo que ha desaparecido”, pero la cuestión es que no ha desaparecido. No puede desaparecer. “Los manuscritos no queman”.
Por el Seis de Copas no llegan los buenos tiempos, los buenos tiempos regresan. “Antes de la guerra todo era decididamente mejor”, la hierba más verde, los pájaros más cantarines, los precios más bajos, los sentimientos más profundos... bueno, eso mismo.
La aparición de esta carta indica que algo o alguien hará ver de nuevo lo bueno de la vida. El Seis de Copas debe percibirse como continuación lógica del Cinco de Copas. La tristeza, la amargura, la decepción y el descontento con lo que hay conducen a pensamientos nostálgicos sobre el amor pasado y la felicidad perdida, sobre cómo estuvo de bien en otro momento.
Y lo mejor que puede ofrecer el Seis de Copas (especialmente al “golpeado” por el Cinco) es el conocimiento interno de que la felicidad existe, que en principio se da, y que si ya fuiste feliz una vez, puedes volver a lograrlo, a aprenderlo de nuevo. Esta carta muestra que el consultante puede volver a conocer la felicidad, que la felicidad puede regresar, especialmente en una tirada favorable. Los sentimientos que volvemos a experimentar con esta carta son tales que suelen llenar de luz y alegría e inspiran a dar nuevos pasos. Los impulsos que vienen del pasado dan fuerzas para materializar algo importante aquí y ahora, y la experiencia permite cambiar muchas cosas en la vida a mejor.
Al igual que el Diez de Copas, el Seis de Copas puede ser un indicador del hogar del consultante, incluso en un sentido tan amplio como la patria, los orígenes. A veces la presencia de la carta en la tirada indica que la raíz del problema está en la infancia del consultante, puede indicar algún episodio o impresión de los primeros años, y si además aparece el Seis de Espadas, es claramente algún trasfondo familiar. Por el Seis de Copas se dan las celebraciones familiares, fechas señaladas, días conmemorativos, así como simplemente el encuentro con personas a las que no veíamos desde hace siglos.
La mera aparición del Seis de Copas en la tirada a menudo indica que la situación actual tiene profundas raíces en el pasado, y que tiene sentido pensar en su influencia en el presente. Un entorno de cartas negativo puede indicar que se trata de una influencia traumática y destructiva.
La mayoría de los autores coinciden en que el Seis de Copas presagia el desarrollo más favorable de los acontecimientos, el progreso exitoso hacia la meta e incluso el logro de la felicidad y el amor.
A veces es en un sentido literal un “viaje al pasado” – a los lugares donde dejamos una parte de nuestro corazón.
El primer significado tradicional describe cualidades humanas como el infantilismo, la ingenuidad, la inocencia, la sinceridad y la sencillez, una especie de niño interior libre de dudas, dobleces y otras complicaciones de la adultez. Es ese estado que normalmente perdemos en el camino de la vida, y su destello es el Seis de Copas en la tirada. Tradicionalmente se asocia con el reconocimiento del propio niño interior. Es el retorno a uno mismo.
Otro significado tiene que ver con vivencias profundamente no infantiles – si se me apura, son más propias de personas mayores. Es la nostalgia por el pasado, los recuerdos sentimentales, la inmersión en lo pasado, la sensación de un vínculo indisoluble con el pasado. A veces la carta habla de una persona para la que el presente no existe sin el pasado, porque ese pasado le pertenece con todo su corazón. Indicación de que allí se esconde para él una experiencia muy importante e inestimable.
A veces ese “pasado” se refiere realmente a vivencias de la infancia – la carta puede tender al psicoanálisis freudiano, a conceptos arraigados en la infancia. Puede haber tanto idealización como dramatización. Pero más a menudo es una nostalgia romántica, hasta la tendencia a vivir en el pasado. Esta carta muestra la gran importancia de los recuerdos – el pasado aún está vivo en la persona, y ella vuelve a él en ensoñaciones románticas o en conmovedoras vivencias nostálgicas.
Renacimiento emocional y bienestar, sentimientos de ayuda. Actitud positiva ante la vida. Sensación de equilibrio y plenitud, con cartas vecinas favorables – de felicidad y armonía. Altruismo, disposición a compartir, ayudar y amar. Esta carta es en cierto modo opuesta a la anterior: a diferencia del Cinco de Copas, el Seis de Copas caracteriza a la persona como segura de sí misma y liberada interiormente, capaz además de controlar sus propias emociones.
Equilibrio, satisfacción, buen humor.
Por el Seis de Copas se accede a recuerdos de nudos kármicos atados en vidas pasadas. La carta describe un estado de ánimo que se nutre de imágenes de armonía. La posibilidad de volver al estado original, auténtico, y eso ayudará a la futura renovación. En Crowley, esta carta se relaciona precisamente con la obtención del propio centro, el regreso a la fuente creativa. En el espacio idílico del Seis de Copas, los deseos emocionales se convierten en fuerza creadora. Esta carta simboliza un espacio sagrado protegido.
Banzhaf y Akron escriben que esta carta personifica el encuentro con el principio femenino y la fuente de la maternidad. La luz que penetra en las aguas eternas de lo incognoscible (el Sol en Escorpio) como un antiguo símbolo de fecundación. Sobre las asociaciones astrológicas: “La segunda decena de Escorpio expresa la idea de una profunda toma de conciencia de los procesos ocultos del inconsciente colectivo, lo que da poder sobre ellos.”
La observación de los mecanismos vitales y el dominio de ellos a través de la comprensión de su esencia permite controlar la situación y eleva a la persona sobre las demás. Esta decena está regida por el Sol, que rige el corazón y al mismo tiempo la autoconciencia de la persona, unificando sentimiento y razón. Pero a veces se considera que el regente de esta decena es Urano o Neptuno, ya que no abusa del poder, sino que tiende a relacionarse racionalmente con el sentimiento, lo que puede tener como consecuencia una visión un tanto desapegada del mundo. Pero su sentido no es la huida al mundo ultraterreno, sino la capacidad de vivir el presente; para ello no solo se necesita profundidad de pensamiento, sino también espontaneidad infantil.
En la carta, un vendedor vestido de bufón (¡una interpretación interesante!) que vende flores, regala una flor a una niña pequeña con una sonrisa. Sobre el mantel del mostrador, la cruz de San Andrés de la compasión. El vendedor comercia con su mercancía – en ello se manifiesta la naturaleza de Escorpio, el apasionado acaparador de riquezas y emociones humanas. Pero las flores blancas en las copas sirven de símbolo de que las emociones se han purificado hasta las manifestaciones más primarias e inmediatas: se han dejado solo aquellos sentimientos que llevan a la persona a las fuentes de la vida. Ahora puede ofrecérselos en donación a quien lo necesita: la peligrosa pasión para los demás se ha transformado en amor universal y compasión. La participación en las pasiones del mundo es percibida por el vendedor como un juego – de ahí su vestimenta de bufón. Pero eso no le impide mostrar amor: su poder en el mundo se expresa como compasión por las personas.”
En esta etapa, la emoción se espiritualiza y se convierte en amor por el todo. La aparición de esta carta en la tirada puede indicar una situación que requiere tolerancia, elevación sobre el ajetreo y auténtica espiritualidad. En esta carta se encarna, por así decirlo, la Virgen en todas sus manifestaciones superiores: misericordia, ayuda, bondad, lo que los antiguos griegos llamaban “terapia”.
Según otra tradición, el intercambio de copas es similar al representado en el Dos, pero si allí estaban el Padre y la Madre, aquí están sus hijos, el Hijo y la Hija. Desde el punto de vista alquímico, la carta contiene una alusión a la Gran Obra: seis (el Macrocosmos) lirios en copas, cada uno de cinco (el Microcosmos) pétalos.
Luz y sombra (consejo y advertencia)
Consejo: emprender con confianza el trabajo planeado, todo irá bien. Consentir la nostalgia y los recuerdos que nutren el alma, tratar de plasmar los antiguos sueños. Valorar la experiencia pasada, hacer balance, comparar los objetivos iniciales con los logros concretos. Confiar en la vida y disfrutarla con todo el corazón. Si es posible, volver al estado infantil, cuando no había lugar para los engaños y las complicaciones del adulto. Hacer saber a los seres queridos que son queridos y necesarios, protegerles de las malas emociones, pero compartir todo lo bueno. Recordar que los sentimientos sinceros valen más que cualquier tesoro. Advertencia: no conviene mirar atrás ni estancarse en el pasado, hay que vivir “aquí y ahora”, sin huir de la realidad. No hay que lamentar las oportunidades perdidas, hundirse en penosos pensamientos sobre lo perdido o desear apasionadamente lo que no se puede recuperar. Que el corazón explore el presente. El apego excesivo a las tradiciones impide introducir los cambios necesarios en la vida. No se debe mostrar excesiva ingenuidad – es ese caso en el que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.
Esta es la carta de la cooperación y los asuntos “limpios”. Gran potencial creativo, disfrute del trabajo. El sentido de este trabajo puede ser la terapia, la prestación de ayuda a “viejos y pequeños”.
Regreso a proyectos aplazados, a planes que ya se discutieron en su momento. Es la carta de los “remakes” – en sentido literal y figurado.
Profesionalmente es una carta bastante “cangrejo”, que describe con éxito el trabajo con niños y ancianos, así como los estudios de historia.
La carta puede tener dos significados radicalmente diferentes. Uno de ellos, a la antigua, describe el coqueteo inocente, la alegría, las relaciones inmaduras y la ligereza del ser.
El segundo – relaciones no solo maduras, sino concretamente sazonadas, con una base fundamental en el pasado. Si cerca están El Juicio o La Rueda de la Fortuna, es casi un certificado del registro kármico. El significado tradicional de “nostalgia” se convierte aquí en “viejas levaduras” – las personas ya tienen un patrón emocional de relación establecido en el pasado (sobre su calidad informarán más otras cartas).
A menudo el Seis de Copas significa vivencias nostálgicas, la vuelta del objeto de un viejo amor, un encuentro “casual” con una persona a la que ya no esperaban volver a ver, o la reanudación de una relación después de un período “muerto”. Es el caso en que del pasado, en forma de impulsos muy fuertes e importantes, llega una promesa para el futuro – renovación de los sentimientos, alimentada por la experiencia emocional pasada, esperando felicidad y amor. La nostalgia romántica a veces alimenta y sostiene verdaderamente a la persona en el camino, se instala profundamente en su corazón como una preciosa herencia de la memoria de los sentimientos.
La carta describe reuniones kármicas, vínculos llenos de fuerza emocional (y por lo general – de una atracción íntima colosal). En la comunicación – rico intercambio de energía sexual y cordial, florecimiento de los sentimientos y profunda felicidad.
Buenas intenciones, sinceridad, honestidad, confianza basada en lo compartido y vivido. El deseo de unión, junto con un flujo de sentimientos armoniosamente equilibrado, produce un estado feliz en el que las personas lo pasan estupendamente y disfrutan de todo lo que sucede. Reconciliación, generosidad, buen trato mutuo, apoyo y confianza. Atracción mutua, intimidad emocional, ternura y suave sensualidad, alegría y cariño, riqueza de sensaciones, satisfacción erótica, placer sexual. Alegría, gratitud y seguridad.
En general, los Seises (junto con los Doses y los Dieces) describen la energía creativa en el ámbito de las relaciones, el florecimiento de los sentimientos. En cambio, los Cuatros, Sietes y Nueves – más bien destructiva, son en gran medida cartas de soledad (o, al menos, de estados que no favorecen el desarrollo de las relaciones). El Seis de Copas describe lo que constituye en buena medida la belleza de las relaciones: la ternura estremecedora, la confianza, la caricia. Es inofensiva y carece por completo de cinismo y vulgaridad. No tiene nada del peligro de herir o del afán de zaherir. Crea un espacio idílico de calidez y aceptación, donde no hay celos ni violencia, maldad ni penurias, dependencia ni angustia (no en vano uno de los significados de la carta es “oasis”).
Por el Seis de Copas la intimidad se experimenta no solo de forma natural, sino también como oración. Es generosa en amor y en sentimientos románticos, por lo que muchos autores definen su significado como “profunda felicidad” y cumplimiento de deseos anhelados desde hace tiempo en el corazón. Los obstáculos del pasado se desvanecen, permitiendo disfrutar plenamente de los buenos tiempos. Simbólicamente, en ella se representa el “jardín encantado de las alegrías familiares” (y uno de los significados tradicionales de la carta es el matrimonio).
Esta carta promete placeres sensuales, confort y paz, y es muy buena para personas de carácter “hogareño” o cansadas de aventuras. Allí donde estamos en casa, donde nos sentimos seguros, podemos dar rienda suelta a nuestros sentimientos más simples y naturales – bondad, ternura, amor – y no hay necesidad de ocultarlos o “ahorrar” energía. Es la disposición y la posibilidad de compartir las alegrías del amor en todos los niveles.
Por el Seis de Copas se produce el cortejo, se regalan “caramelos y ramos”, los cónyuges son generosos en muestras de sentimientos tiernos, y en general hay las mejores intenciones. A veces la carta puede hablar de indecisión, falta de pasión. Vieja amistad, que no causa dificultades en la comunicación.
En general, esta carta es muy favorable al intentar pronosticar la relación con un ser querido. El Seis de Copas dice que el consultante conseguirá lo que desea, no solo sin estropear la relación, sino haciéndola mucho más sólida que antes. Si la tirada no está empañada por cartas negativas, el Seis de Copas puede indicar buenas relaciones con los familiares, ayuda mutua en la familia compuesta por varias generaciones, actitud sincera hacia los valores y tradiciones familiares.
A veces por esta carta se produce la reunificación de representantes del linaje, la reanudación de contactos con algún miembro de la familia al que no se veía desde hace tiempo. Un nuevo miembro de la familia puede ser también realmente nuevo, y no solo “bien olvidado viejo” – por esta carta se producen el aumento de la familia, el nacimiento de un hijo, el bautizo. Sin embargo, los místicos dirían que una cosa no excluye a la otra – bien puede encarnarse en la familia algún representante del linaje que ya tuvo la suerte de pertenecer a él en el pasado; el bisabuelo bien puede resultar su propio bisnieto. A veces el Seis de Copas indica tutela y adopción.
En un entorno negativo, el Seis de Copas puede adquirir significados como problemas con los hijos, relaciones difíciles con la generación mayor, rebelión contra la autoridad paterna, dependencia de la familia, estancamiento en viejos patrones de percepción.
Infancia o Vejez, decadencia. Limitación de fuerzas en cualquier caso.
En posición invertida, la carta, por el contrario, está toda orientada al futuro. Significa nuevas oportunidades que se abren por delante, acontecimientos venideros; indica que pronto sucederá algo importante, sustancial.
Ampliación de la cosmovisión, previsión del futuro. Renovación, renacimiento. Nuevos conocimientos, nuevo entorno. Cambio de humor, en las relaciones. La persona deja atrás el pasado, crece más allá de él, se libera de viejos apegos emocionales y patrones de comportamiento, y a veces, de paso, de todo tipo de trastos familiares.
La carta puede señalar que en un futuro próximo los planes pueden necesitar ajustes, sin los cuales pueden fracasar (en las antiguas interpretaciones).
El Seis de Copas invertido indica también que la situación no es tan inocente como parece. En un entorno negativo puede hablar de violencia sufrida en la infancia, en general de cosas desagradables que tuvieron lugar en la casa paterna.
En los viejos intérpretes se indica un significado como la recepción de una herencia, aunque quizás no tan grande como se suponía. Los tarólogos modernos subrayan la falta de voluntad para cumplir con los deberes parentales, el abandono de la familia, la huida del hogar.
Orientación al futuro como negación de una infancia difícil, huida del entorno original, indicador de una experiencia infantil desfavorable (padres demasiado dominantes, influencias destructivas, violencia física, etc.). La persona se dirige al futuro porque da la espalda al pasado y no quiere tener nada que ver con él (y aun así sigue siendo incapaz de vivir en el presente). Necesidad de elevarse por encima de las propias raíces, hacer que nada recuerde al pasado. Ruptura con viejos amigos.
Con El Diablo – la tentación de entrar dos veces en el mismo río (pisar el mismo rastrillo). A veces también indica corrupción, encubrimiento de culpables.
Con La Estrella – hermosa combinación, buena voluntad, amor, participación.
Con La Luna – la carta es especialmente poderosa en el amor
Con el Nueve de Bastos – negativismo, disposición a lo peor, pérdida del idealismo.
Con el Cinco de Espadas – cinismo y hostilidad, la combinación puede indicar maltrato a niños o en la infancia, incluso abuso sexual.
Con el Siete de Espadas – manipulación de sentimientos
Con el Nueve de Copas – satisfacción
Con el Diez de Copas – felicidad, la persona se siente bendecida
Con el Cinco de Pentáculos – puerilidad, infantilismo
“¡Lo eterno femenino nos atrae hacia arriba!” (Goethe)
La Edad de Oro como arquetipo del Paraíso.
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