Dos de Espadas
Es interesante que, así como en muchos libros se atribuye al Dos de Bastos un significado de problemas, pero los tarotistas prácticos la consideran indiferente, en el caso del Dos de Espadas los libros a menudo aseguran que "la carta es en general favorable", pero los tarotistas prácticos la consideran más bien negativa.
Es interesante que, así como en muchos libros se atribuye al Dos de Bastos un significado de problemas, pero los tarotistas prácticos la consideran indiferente, en el caso del Dos de Espadas los libros a menudo aseguran que "la carta es en general favorable", pero los tarotistas prácticos la consideran más bien negativa.
En las interpretaciones tradicionales se considera una carta bastante favorable, con significados como armonía, firmeza, fuerza equilibrada, factores compensatorios, acuerdo, decisiones meditadas, precisión de juicio, evaluación realista de la situación. Se le atribuye "paz mental", "sentido de justicia", "mente equilibrada" y "planes bien pensados". En caso de conflicto, indica que el enfrentamiento no durará mucho y no será tan fuerte como para interferir realmente. La elección se basará en una cuidadosa ponderación de los pros y los contras.
Pero más a menudo el Dos de Espadas manifiesta otro de sus significados: la espera y la resistencia en una situación difícil. Hay algunos problemas no resueltos, y la tensión con la correlación de fuerzas actual no se logra reducir. Puede ser la calma antes de la tormenta del Tres de Espadas. No somos capaces de comprender cuál sería la mejor manera de actuar, qué elegir. No se sabe cómo se desarrollarán los acontecimientos. Situación ambivalente, incierta. El Dos de Espadas habla de cierta inseguridad de la persona respecto a lo que ocurre, de la represión de las emociones y la búsqueda de una solución. La carta sale cuando el consultante se encuentra en una especie de parálisis emocional, incapaz de tomar decisiones y actuar con seguridad.
La falta de solución se debe a que existen dos puntos de vista opuestos sobre la cuestión, y la persona no está dispuesta a aceptar ninguno de ellos. Las dos espadas pueden simbolizar dos factores que han llevado al consultante a un callejón sin salida. Para precisarlos, se pueden sacar dos cartas más.
Lo mejor que puede dar el Dos de Espadas es un pensamiento ponderado y racional en una situación sin salida, el desarrollo de una resultante, la llegada a algún tipo de compromiso construido. En un entorno positivo de cartas, promete un análisis atento, paso a paso, precisión del pensamiento y capacidad para formular conclusiones. Lo problemático del Dos de Espadas es que el equilibrio encontrado puede resultar tanto un equilibrio realmente inteligente y delicado de fuerzas en una situación compleja, como un callejón sin salida total, una opción de punto muerto.
La mayoría de las veces, esta carta dice que la persona intenta dominar sus sentimientos (especialmente el miedo), los reprime y los oculta, incluso de sí misma, y trata de alcanzar el equilibrio interior, haciendo conscientemente la vista gorda por el momento a lo que la desequilibra.
Para el futuro, la carta augura la participación en algunas negociaciones, el intento de suavizar, de apaciguar una u otra situación difícil. En los antiguos intérpretes se menciona que esta carta puede interpretarse como una protección imponente para el consultante si busca ayuda.
En un entorno negativo de cartas, las antiguas interpretaciones auguraban "tiempos peligrosos que requieren valentía; duelo, pero sin desenlace fatal". Actualmente, en una tirada desfavorable, se puede esperar discordia, disolución de la alianza, enfrentamiento.
Negativa a ver algo, y no tiene por qué ser necesariamente un problema real, sino más bien lo que la persona percibe como un problema. Estado en el que no vemos el bosque por los árboles o evitamos activamente resolver ciertas cuestiones. A veces, la persona practica la política del avestruz, escondiendo la cabeza en la arena y sin querer prestar atención a lo que ocurre a su alrededor para no sufrir demasiado (la siguiente carta es el Tres de Espadas), pero no es tan sencillo.
Por esta carta, la persona se cierra a alguna influencia excesiva (de otra persona o de la situación) para no dejarse confundir. El Dos de Espadas se describe a menudo como tensión y tristeza, y no es que sea incorrecto, pero... es muy importante entender que no son emociones de Copas. ¡Siguen siendo Espadas! Y describen un estado en el que, en general, nadie puede ni ayudar ni estorbar a la persona. Rechaza la ayuda e ignora los intentos de estorbar.
Así puede sentirse un actor preparándose tras su biombo antes de una representación dramática: no necesita ni compañeros, ni sala, ni director. Es una de las cartas de autodefensa, por ella se manifiesta el afán de paz y equilibrio, de encerrarse y concentrarse, de ordenar los pensamientos. Por el Dos de Espadas, no tanto buscamos una salida a una situación difícil como nos dedicamos a recuperar el control de nuestro mundo interior, a ajustar el punto de encuentro.
Esto es necesario para empezar, porque mientras estemos agitados, desgarrados por dudas, contradicciones y pensamientos aterradores, no puede haber ninguna solución. En este estado, la persona busca paz y silencio, y se defiende claramente de todo lo que pueda perturbarlos (ante todo, de las emociones). Esta defensa explica esa ceguera temporal hacia el entorno y la incapacidad de actuar activamente que se siente en el Dos de Espadas.
En la carta se representa una figura solitaria, masculina o femenina, con una camisa sencilla. La persona está sentada sobre un pedestal sólido de forma cúbica, que subraya la base firme de sus convicciones y la inquebrantabilidad de su postura. No se levantará de ese pedestal ni empezará a actuar, por mucho que las circunstancias le empujen a ello, hasta que él mismo decida que está listo. La carta refleja una inacción temporal, una pasividad externa, pero a cambio un gran trabajo interno de la mente.
Esto lo subrayan la noche, la luna (a veces creciente, a veces menguante) y el mar agitado (pero incluso el agua tranquila refleja el elemento de las emociones). Sin embargo, la persona está de espaldas a ese elemento e incluso se ha vendado los ojos. La venda en los ojos simboliza la concentración en el mundo interior, pero también la falta de una visión clara de la situación, cierta "ceguera". Su postura es de defensa. No quiere ver nada y exige que le dejen en paz. No piensa dejarse guiar por sus miedos, que provienen de impresiones externas.
La postura de la figura en las cartas canónicas subraya el perfecto equilibrio, a pesar de que los ojos están vendados. La fuente del equilibrio son exclusivamente sensaciones internas, no externas. En las manos, la persona aprieta con fuerza dos espadas. A veces con las puntas hacia arriba, otras hacia abajo, a veces en direcciones opuestas, otras veces las espadas están cruzadas, lo que aumenta la impresión de conflicto y autodefensa. Es un arma, pero por ahora no está dirigida contra nadie. Cuando el punto de encuentro esté perfectamente ajustado apoyándose en principios y no en impresiones externas, la persona se levantará, se quitará la venda de los ojos y empezará a actuar.
Pero por ahora se niega a hacerlo para no cometer un error. Y los principales esfuerzos están dirigidos a restaurar el mundo interior antes de pasar a cualquier acción activa. Pero toda la energía se consume en eso: en no dejar que el horror la desborde, en ajustar y mantener un cierto estado interior. Por lo general, es la represión de la crisis en su gérmen: la lucha para que la situación no se escape de control y se convierta en un conflicto. Para ello, la persona de la carta evita los movimientos bruscos, se centra en sí misma y no permite que las fuerzas oscuras y destructivas influyan en ella, la desequilibren o le hagan perder la objetividad.
En general, la principal cuestión que plantea el Dos de Espadas es: ¿A QUÉ haces la vista gorda? Una cosa es si la persona se sumerge en sí misma con razón, realiza un trabajo interno de auto-reflexión sobre la realidad, formando la preparación para las situaciones actuales. Este trabajo desde fuera puede parecer la política del avestruz: ¡hay tantas cosas que hacer, hay que ocuparse de ellas urgentemente! Pero en el Arcano está todo correcto: la persona no se deja llevar por la confusión, extrae de sí misma, de su mundo espiritual, la energía y las fuerzas para reorganizar la situación.
A veces es necesario recuperar el control del propio mundo espiritual antes de emprender acciones activas en el mundo exterior. ¡Y otra cosa muy distinta es si la persona desea protegerse no tanto de la presión externa como de sus propios pensamientos y sentimientos, que le asustan e irritan!
La persona es fría, desconfiada, escéptica, que solo confía en sí misma. Medirá siete veces antes de decidir que no vale la pena cortar. En el peor de los casos, rechaza tanto su propia expresión como la ajena, y deja que cualquier sentimiento, ya sea amor o ira, muera en los márgenes del alma. La característica distintiva de la persona del Dos de Espadas es que la pregunta "¿Cómo te sientes?" carece de sentido para ella (a menos que se trate de gripe).
Los sentimientos para él no existen realmente, son solo una forma de hablar, y ni siquiera la domina. La tarea de mostrar emociones y expresar sentimientos externamente es algo del tipo misión imposible. En cambio, sabe colaborar sobre una base intelectual. Por un lado, no hay nada en su vida que pueda turbarlo realmente. Por otro lado, siente constantemente ansiedad por las cosas más comunes, y aprende a reprimir esa ansiedad para no perder el control.
Es un gran trabajo interno que consume mucha energía, por lo que la persona ya no tiene fuerzas para muchas cosas, entre las que pueden estar la comunicación cercana, el trabajo intelectual realmente productivo y muchas otras cosas que quizá le gustaría hacer. Por eso se dice de él "indeciso", mientras que él no hace más que decidir.
Asunto dudoso, proyecto que está siempre en entredicho. Negociaciones "alrededor de", en las que ambas partes temen descubrir sus cartas (y ver las ajenas también). Cualquier información parece dudosa. No saber qué hacer a continuación, sensación de callejón sin salida. Falta de confianza en las propias fuerzas, quizás por falta de reconocimiento y valoración.
Falta de claridad, incertidumbre de perspectivas. Inestabilidad de la situación profesional. Frenazo en el avance de la carrera profesional.
Callejón sin salida debido a la diferencia de opiniones. En el mejor de los casos, adopción de una decisión de compromiso y resolución temporal de algún conflicto. Intento de regular justamente las opiniones enfrentadas.
Gestión prudente de los negocios, planificación cuidadosa de cada paso. Dudas sobre si merece la pena dedicarse a ese trabajo ("¿Me hace falta?"). Dificultades para concentrarse, problemas para analizar los problemas.
A veces puede describir una unión, pero es más bien una alianza precaria de competidores que se conocen el valor, que una amistad entre colegas. Las espadas no son el mejor palo para las relaciones humanas, la armonía aquí es condicional, superficial y limitada. Es la carta del equilibrio de fuerzas en una situación tensa (típica de la existencia no declarada en una organización de dos grupos con enfoques muy diferentes de los asuntos).
Por esta carta es posible la interrupción de los estudios.
Por alguna razón, se considera que la carta tiene relación con el dibujo, los talentos artísticos y la captura de imágenes.
División, divergencias en asuntos comerciales y financieros. No se excluye el retraso en los pagos, transacciones aplazadas. En los documentos relacionados con el dinero pueden existir "trampas", por lo que necesitan un análisis minucioso.
La relación en el Dos de Espadas está en entredicho, en todos los sentidos. No es especialmente sólida, y la persona se hace diversas preguntas al respecto, lo que puede expresarse en interminables diálogos internos consigo misma o con la sombra de la pareja. Desconfianza hacia la pareja y quizás hacia sí mismo. Vacilaciones, escepticismo, dudas corrosivas. Por lo general, no hay certeza de nada: ni de que debiera haber comenzado esa relación, ni de que tenga sentido continuarla, ni de que deba terminarla... en general, se desconoce qué hacer a continuación. A veces se manifiesta también la negativa a reconocer el problema (no en vano, el personaje del Dos de Espadas suele tener los ojos vendados). Puede ser falta de reconocimiento por parte de la pareja, o bien la situación inversa: la falta de voluntad para valorarle como merece.
El significado más positivo que se atribuye al Dos de Espadas en el ámbito de las relaciones es la unión de puntos de vista antes incompatibles, una alianza para alcanzar algún objetivo común basada en el beneficio mutuo. Capacidad de hacer concesiones, alcanzar un compromiso. Se cree que en un entorno negativo de cartas, el Dos de Espadas predice la disolución de esa alianza o, como mínimo, problemas inminentes en ella. En general, las espadas no son el mejor palo en las relaciones humanas, y aquí puede tratarse del surgimiento de interacciones más o menos amistosas entre quienes, en otras circunstancias, podrían fácilmente arrancarse la cabeza mutuamente.
El Dos de Espadas puede describir las relaciones diplomáticas establecidas entre dos enemigos: personas que no se soportaban pueden empezar a comunicarse, rivales pueden firmar un pacto de no agresión. Por lo general, hay algún objetivo común. Esto bien puede ser el comportamiento de excónyuges durante un paseo con el hijo. A veces, en tales relaciones puede manifestarse valentía y apertura emocional, cierta armonía, incluso intimidad (especialmente si hay cartas favorables de Copas en la tirada), pero aún así, cerca de esta pareja siempre huele a pólvora. Sin embargo, hay situaciones en las que la objetividad y la imparcialidad, que sustituyen a los prejuicios y el antagonismo, ya es un gran paso adelante.
Se considera que la patrona del Dos de Espadas es Venus, y a este planeta no hay que presentarlo mucho: está estrechamente vinculado a las relaciones. Sin embargo, en este caso, tras su apariencia externa se esconde una interminable serie de desacuerdos, porque los miembros de la pareja tienen perspectivas de vida completamente diferentes (al menos, en esta etapa de desarrollo). En la práctica, hay que señalar que el Dos de Espadas describe con más frecuencia relaciones de rivales que cualquier otra, y conceptos como "equilibrio, armonía, paz" tienen una relación bastante débil y condicional con él (paz ficticia).
Por ello, parece que Banzhaf y Akron, que hablan de un "hermoso modelo de relación capaz de superar las tormentas más fuertes", sobrestiman enormemente el potencial del Dos de Espadas. Es más bien un delicado equilibrio de fuerzas en una situación tensa.
En general, por el Dos de Espadas, la persona tiende a mantener su corazón inalcanzable e inaccesible. Niega tanto sus propios sentimientos como los del otro, no los acepta. Al describir a la pareja, esta carta dice que está dispuesta a "hacer la vista gorda" ante las travesuras del otro, pero no está segura de nada. Aunque los significados tradicionales de esta carta son "acuerdo, amistad, ternura, intimidad, unión, pasión". Sin duda, respecto a este Arcano tiene sentido coleccionar observaciones reales.
En posición recta, la carta tiene relación con problemas de visión. La posición de las manos en la carta, protegiendo la caja torácica, se asocia también con problemas del sistema respiratorio o cardiovascular. Uno de los significados del Dos de Espadas invertido es el debilitamiento de la fuerza vital en la persona.
La primera y más común interpretación: la decisión ya está tomada (y puede ser por alguien por el consultante), el período de calma ha terminado, ha llegado el momento de la acción activa. Si la situación actual no es satisfactoria, la persona está dispuesta a alterar la calma, a romper el equilibrio existente. Como escribe Mary Greer, "Puedes abrir los ojos y ver la verdad, pero esta consistirá en que vives en una mentira". Vale la pena intervenir en la situación, tomar medidas.
El segundo significado indica el riesgo de encontrarse con engaño, traición, infidelidad, perfidia, conducta deshonesta. Es la "lealtad a dos señores" con todas las consecuencias. Inconstancia o duplicidad por parte de un supuesto socio o aliado, o al menos reserva. Puede ser también caer en el anzuelo de estafadores, encontrarse con algún timo, enfrentarse a falsificaciones, a algunas incongruencias, en el peor de los casos, un robo. Duplicidad de un supuesto aliado, amigos "falsos".
Ideas erróneas, incorrectas. Suplantación. Divergencia, ruptura, disolución de la alianza.
Otro significado tradicional: mentiras, calumnias, chismes que dañan la reputación, en el mejor de los casos, declaraciones poco meditadas que introducen tensión en alguna relación, falta de tacto.
La cabeza no funciona bien, dificultades para concentrarse, incapacidad de ver ambos lados de la cuestión, se pasa algo por alto.
El Loco: debilita el Dos de Espadas, trayendo apertura, desinhibición e indefensión.
La Justicia: ayuda a abrir los ojos y reconocer la verdad contra la que se protege el Dos de Espadas.
La Rueda de la Fortuna: obliga a despertar a la actividad, a salir de la espera estática.
La Estrella: suaviza la acción del Dos de Espadas, infundiendo esperanza y disipando miedos.
La Luna: intensifica el Dos de Espadas, la incomprensión de la realidad, el autoengaño.
Nueve de Bastos: intensifica el motivo de la autodefensa.
Siete de Espadas: subraya la huida de la verdad.
Con el Cuatro de Oros: situación sin salida, bloqueo.
Hermes como símbolo de la paradoja del "Yo" humano.
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