Dos de Bastos
El Dos de Bastos no es una carta favorita de los tarotistas: es difícil de interpretar.
El Dos de Bastos no es una carta favorita de los tarotistas: es difícil de interpretar.
Tradicionalmente existen dos interpretaciones prácticamente opuestas: una asocia esta carta con la "iniciativa y la confianza", la otra con la "indecisión e indiferencia"; una habla de suerte y poder, la otra de infortunio y ruina. Una de las explicaciones de esta tradición contradictoria se da en la sección donde se examina el significado profundo del Arcano. En cualquier caso, sobre esta carta, cada uno necesitará sus propias observaciones personales.
La interpretación más positiva de la carta es la armonía entre los logros del pasado y los planes de futuro. En un entorno positivo de cartas, el Dos de Bastos puede interpretarse tradicionalmente como conquista y poder, carta blanca en la obtención de fuerza. El consultante tiene suficiente poder, influencia y recursos para realizar todo lo planeado. Cabe añadir que los Arcanos Mayores afines al Dos de Bastos son El Mago, El Emperador, El Sol y El Carro.
También es bastante común la opinión de que el Dos de Bastos augura la llegada (aparición) de algo inesperado. Está a punto de suceder algo que el consultante no contemplaba en sus planes. Obstáculos o problemas imprevistos, algún "no esperado". Junto con, por ejemplo, La Luna, esto es comprensible: algún factor no tenido en cuenta, no observado, se manifestará. Como mínimo, le sorprenderá; en el peor de los casos, complicará seriamente el asunto. Puede ser, por ejemplo, una oposición inesperada por parte de personas de las que no se esperaba, el descubrimiento de la existencia de algunas reglas que nadie conocía, etc., otras cartas pueden dar pistas.
Un entorno positivo del Dos de Bastos puede augurar una conjunción de circunstancias inesperada pero beneficiosa. La mayoría de las veces, esta carta indica la presencia de una nueva oportunidad sobre la cual el consultante duda si aprovecharla o no. Le acompaña la indecisión y la incertidumbre. A veces la carta reacciona a personas que deciden dónde estar en un sentido puramente geográfico.
Otro significado habitual de esta carta es el umbral, la encrucijada, algún cruce de caminos vital. Debido a la pérdida de motivación para nuevas acciones, es difícil tomar una decisión. La persona se encuentra en el umbral de algo, llegando a algún sitio o saliendo de él, y le domina la falta de voluntad para dar el siguiente paso en la dirección elegida. Es como si mirara un torrente hirviente en el que tiene que entrar, el pie está como alzado, pero no le apetece nada dar ese paso y se alegraría de quedarse un rato más en la orilla.
Ese "umbral" puede ser algún asunto que la persona no acaba de decidirse a hacer porque no le apetece, o una relación en la que no está muy interesado en entrar. Como escribe Banzhaf, "una declaración de intenciones tímida en ausencia de un deseo sincero de actuar".
El Dos de Bastos puede señalar dificultades para elegir, para tomar una decisión. El problema es que ninguna decisión le gusta a la persona, ninguna le satisface de verdad (de ahí el visible "neutralidad", "timidez", "pusilanimidad", etc.). Aplazar la respuesta definitiva. A veces la carta indica que la decisión no es tan importante, que de esa elección casi nada depende.
También existe la opinión de que el Dos de Bastos significa que lo planeado es perfectamente alcanzable, pero requerirá un serio esfuerzo y tiempo. Y lo planeado suele pertenecer al ámbito del trabajo intelectual o creativo: redactar una tesis, terminar un libro, una obra de teatro, un cuadro, un proyecto, un plan y similares.
En las interpretaciones tradicionales, la reputación de la carta es negativa: pelea, escándalo, contradicción, incompatibilidad. Separación, pérdida de un ser querido, partida o ausencia de algo o alguien, de ahí tristeza, pesar, aflicción, lamento. Las cartas circundantes pueden ayudar a determinar la dirección de la interpretación.
Indiferente.
El vuelo creativo está detenido. "Oh, musa, ¿dónde estás?"
Algunos autores destacan las características de alta energía de esta carta y, aunque en este momento nos parecen dudosas, las mencionaremos de todos modos. Se trata de fuerza personal, flujo de actividad y deseos mundanos, sensación de omnipotencia, firmeza y valentía, hombría, decisión, belicosidad, aunque impaciencia y falta de resistencia. Ímpetu, demostración de cualidades empresariales, convencimiento de la gente de los propios talentos. Quizás en algunos el Dos de Bastos se manifieste así. Su mejor significado: buenas intenciones, fe en el éxito de los planes en ciernes, expectativa de los resultados de las propias acciones.
Según nuestras observaciones, describe con más frecuencia otros estados. La persona se mantiene al margen de lo que ocurre porque no se imagina bien cómo actuar. Le domina el deseo de mantenerse alejado de todo y no busca tomar decisiones porque no le apetece nada. Insatisfacción con lo que sucede. Sensación de fastidio, ausencia de felicidad. Esto se parece algo a la melancolía del Cuatro de Copas, pero hay diferencia. En el Cuatro de Copas, la persona no ve qué constituye su felicidad. En el Dos de Bastos, lo ve todo, pero lo que ve no le hace feliz... por alguna razón.
Tradicionalmente, el Dos de Bastos es un indicador de una persona fuerte e influyente, un señor, "conquistador y triunfador", una persona muy realizada, con grandes posibilidades. No ha permitido que nada le domine, el mar le llega al cuello y el mundo entero a sus pies, pero... en este momento está cansado de sí mismo y no se interesa mucho por sí mismo. Así como en la etapa anterior de desarrollo nada podía distraerle de la ejecución de lo planeado, ahora nada puede devolverle a ello.
Es una persona que ha conocido y experimentado todo esto: ardor y fuerza de voluntad, deseo de luchar y disposición a arriesgarse, avance furioso y expresión espontánea (y quizás incluso agresividad imprudente y demostración de su fuerza), pero... en este momento la fuerza de la corriente ha disminuido y no tiene ningún deseo de meterse en problemas. Es la carta de un bloqueo interno inesperado (así es como la gente suele vivir la pérdida de entusiasmo, inspiración y gusto por la vida). A veces, el pensamiento vaga "por ahí", buscando algo perdido en espacios paralelos.
Por el Dos de Bastos se da un sufrimiento interno indefinido que se mantiene en tensión constante. La voluntad oscila entre el impulso creativo y el destructivo, así como entre la represión y la prohibición, y el agotamiento y la agresión. Banzhaf y Akron destacan la manifestación espontánea de la voluntad, un estado en el que a la persona le importa más expresar su fuerza que alcanzar un objetivo concreto. Como resultado, elige (sin ningún pensamiento estratégico) nuevos caminos en los que le espera algo interesante, aunque con riesgo de destrucción. Es la variante de "hay deleite en la lucha": la persona entra en discusiones y confrontaciones por placer, simplemente necesita algo de "acción". Este significado se siente más en el sistema de Crowley.
La persona del Dos de Bastos sigue siendo individualista, hagas lo que hagas con ella. No escucha especialmente la opinión ajena y siempre actúa a su manera. Es difícil estar cerca de él, pues por naturaleza es un dictador, un Solus Rex Incognito. Inconscientemente, siempre mira a los demás con desprecio y no muy atentamente. Una explicación más detallada de este fenómeno está en la siguiente sección.
Es la "depresión del logro".
En sentido alegórico, en el Dos de Bastos se representa el llamado "Llanto de Alejandro" ("Cuando Alejandro contempló la extensión de su reino, rompió a llorar, porque no quedaba nada más por conquistar"). Has obtenido todo lo que querías, pero sientes más decaimiento que alegría por ello.
Esta alegoría ayuda a comprender las descripciones aparentemente confusas y contradictorias del Dos de Bastos: "éxito evidente que se convirtió en decepción", "riqueza, suerte y poder que no traen felicidad". Simbólicamente, la carta habla de una fuerza enorme, a la vez creadora y destructora (como la creación de un gran imperio, ¡pero con qué medios y a qué precio!).
En tiempos del As de Bastos, la persona superaba furiosamente cualquier obstáculo, solo una bala en el corazón podía detenerla (y eso no es seguro), pero ahora ese afán desmedido de avance y logro se ha convertido en agotamiento. No se puede llamar propiamente un estado de "desastre", pero... el desastre está más bien dentro, y por dentro se ha agrietado. Banzhaf escribe al respecto: "Tristeza y pérdida de energías vitales en quien ha logrado alcanzar todo lo deseado, pero ya no encuentra en sí mismo la determinación para nuevas acciones". Esto parece extraño, porque el Dos de Bastos es el comienzo del Camino de este palo. ¿De dónde, por qué? ¿Cómo se puede estar cansado de los logros con solo haber dado el primer paso? Como en todos los demás casos, para entender el significado de la carta hay que recordar qué la precede y qué la sigue.
La lección de este Arcano es que el As de Bastos es una energía MUY grande, un enorme torrente. Y cuando esa carga se agota, la persona siente durante un tiempo debilidad y desconcierto. "¿Y? ¿Qué hacer ahora?" El impulso generador de sentido y ordenador de enorme fuerza (As de Bastos) se ha agotado. Antes de poder inspirarse con nuevas perspectivas (Tres de Bastos), hay que pasar por la etapa del Dos de Bastos, cuando el corazón no se inclina por nada.
El Dos de Bastos también se interpreta como la prisión de las propias conquistas y adquisiciones. Hay muchísimo, has logrado todo lo que deseabas, el imperio de la vida es enorme... ¿y ahora qué?
Fricción de fuerzas polares. Se cree que la prueba espiritual que simboliza esta carta es la capacidad de relacionarse con los demás. En esa visión específica del mundo en la que el mundo mismo es algo que yace a tus pies, la otra persona y sus sentimientos no suelen percibirse ni considerarse. Simplemente es difícil notarlos, aquí el corazón debe convertirse simultáneamente en binoculares y microscopio. Por tanto, a nivel social, el Dos de Bastos simboliza a una persona con ideas, deseos y ambiciones muy marcados, que se ve obligada a buscar un compromiso con otras personas, dotadas también de sus propias ideas, deseos y ambiciones.
En cuanto a las correspondencias astrológicas: "La primera decana de Aries simboliza el movimiento desde la profundidad hacia el espacio libre: furioso, dispuesto a superar todos los obstáculos y que avanza imparable hacia la victoria. Esta decana, como todo el signo de Aries en general, está regida por Marte, y el impulso ígneo, reflejando la esencia de este signo, es el símbolo de todo principio. Pero ese impulso aún no es fuerte ni está protegido, por lo que es vulnerable: aún no se ha adaptado al mundo existente.
Es un nuevo papel para el que aún no está escrito el guion. Es la inseguridad en la nueva posición debido a la ruptura con la experiencia anterior, el deslumbramiento por el propio impulso debido a la incapacidad de verse a sí mismo desde fuera. Por tanto, para tomar una nueva decisión correcta es importante apoyarse en los logros pasados. En el camino imaginario que recorre la Idea en su desarrollo, a nivel del Dos de Bastos, la Idea como que cobra fuerza, se expande. Está a punto de separarse del Creador y ser consciente".
En el sentido oculto, la carta también puede interpretarse como el umbral entre la vida y la muerte, un portal, una puerta que conduce a otro mundo, una renovación a través de la destrucción. Con ello pueden estar relacionados significados raros como la justa ira, la rebelión contra las limitaciones.
Luz y sombra (consejo y advertencia)
Consejo: apartarse temporalmente, manteniendo una posición neutral, y no tomar una decisión final hasta que no haya verdadera certeza de que es correcta. Entonces determinar qué metas deben perseguirse en primer lugar y transformar la tensión en entusiasmo y acciones meditadas. Advertencia: no demorar demasiado la decisión.
Se cree que por el Dos de Bastos pueden darse la fundación de empresas y los beneficios de actividades iniciadas anteriormente, la firma de acuerdos o contratos importantes, el desarrollo de planes de acción. La carta favorece la carrera, la consolidación de la posición.
Ampliación del círculo de comunicación profesional, reuniones de negocios, colaboración, hallazgo de un compañero afín. Es un buen y honesto socio comercial. Aunque no sea especialmente experimentado, es fiable.
El problema clave de esta carta es la vinculación del fin y los medios, así como la adecuación al puesto desempeñado. Falta de energía y perseverancia, necesidad de realizar lo planeado superando dificultades. Aquí se necesita firmeza y valentía. El problema es que el estado de ánimo del Dos de Bastos dispone más a quedarse de brazos cruzados que a luchar por la realización del sueño. A veces cuesta incluso definir el objetivo, las tareas, el ámbito de actuación. Pero quizás sea justo por donde haya que empezar.
Necesidad de elegir entre dos ofertas, ninguna de las cuales inspira realmente. Tarea profesional que no despierta especial entusiasmo (aunque la tarea pueda ser bastante interesante).
Distanciamiento, cierta indiferencia depresiva hacia los logros futuros. Indiferencia (hasta letárgica), apatía, pérdida de energía vital, deseo de mantenerse al margen del flujo de acontecimientos. Falta de acciones decididas, no hay manera de inspirarse ni concentrarse, hay algún asunto que no apetece.
Esta carta también describe los problemas de un líder que debe conciliar sus ambiciones con la realidad social, con el entorno. En el mejor de los casos, un compromiso constructivo; en el peor, una lucha por el poder. En un entorno negativo de cartas, fracaso de la empresa.
Hay interpretaciones que asocian el Dos de Bastos con la riqueza, la suerte y el poder. En un entorno negativo de cartas, posibilidad de pérdidas financieras. En general, esta carta habla de una situación financiera bastante estable y segura, con recursos suficientes. Flujo constante de pequeñas cantidades de dinero.
Construcción, solución exitosa de problemas de vivienda.
Necesidad de mostrar independencia en la resolución de problemas económicos: la carta se interpreta como una advertencia especial de "no venderse", de no buscar apoyo a costa de la propia dignidad y convicciones.
Para las relaciones, el Dos de Bastos es una carta triste que habla de indiferencia, falta de amor y deseo.
Si el Tres de Espadas es el corazón roto, el Dos de Bastos es el corazón frío.
Eso no excluye ni las citas ni la intimidad sexual, pero... Habla de indiferencia, de falta de interés real por la pareja. A veces es simplemente un enfriamiento temporal, un "descanso" de la psique tras un período de apasionada pasión (por el As de Bastos). La opción más típica, probablemente, a la que apunta el Dos de Bastos es que la persona está en el umbral de una nueva relación que en realidad no le inspira demasiado. Como si no hubiera razones para negarse, pero tampoco para aceptar.
Posición distante y neutral con tensión interna (especialmente si se trata de tener dos parejas al mismo tiempo, dos fuerzas e impulsos contradictorios). La carta suele salir en períodos de tensión en algún "triángulo". La situación no es satisfactoria, pero en el plano externo la persona es completamente indiferente, porque no sabe qué se puede hacer para solucionarla. El resultado es la abstención, una neutralidad visible, y parece que la persona está firmemente decidida a mantenerse en esa posición.
No significa que a la persona le dé igual, sino que la mera presencia de un tercero siempre provoca una fuga de energía que se vive como indiferencia hacia la pareja, como apatía y pérdida de toda inspiración. También sucede que ninguna de las parejas gusta realmente, por lo que no hay deseo de "elegir" ni de tomar "decisiones". De ahí probablemente las interpretaciones tradicionales del Dos de Bastos: "palabras vacías, promesas poco fiables". También: fracaso en el matrimonio, asociación que no aporta felicidad ni satisfacción.
Sin embargo, algunos autores ven esta carta de manera completamente diferente. Por ejemplo, Banzhaf y Akron destacan el afán y la disposición a la conquista, "el deseo de tomar lo que nadie puede dar, es decir, todo y de inmediato", y en general la postura de un egoísta idealista que solo se ve a sí mismo en todo.
Se cree que la carta simboliza más bien una colaboración creativa, en la que los miembros de la pareja se inspiran mutuamente. Sin embargo, cuando se trata de relaciones íntimas, el Dos de Bastos se manifiesta cuando carecen notablemente de intensidad emocional (así pueden comunicarse los colegas, pero no los amantes). A las relaciones les falta calidez, "chispa", profundidad... algo importante. Insatisfacción sexual, decepciones íntimas.
En el mejor de los casos, es un matrimonio basado a partes iguales en el interés y el respeto mutuo. Una de las interpretaciones tradicionales comunica que en esta etapa los miembros de la pareja deben superar el miedo y manifestar de algún modo sus intenciones, sentando así las bases para el desarrollo de la relación.
Desequilibrio de fuerzas en la organización, que crea un terreno propicio para el abuso de poder.
Puede ser una situación en la que el consultante tiene mucha responsabilidad y poco poder. El descenso de categoría, y raramente los despidos, se dan por esta carta.
Apatía y dependencia según unas interpretaciones, excitación excesiva de los sentimientos según otras (al parecer, depende de qué significado se considere dominante para la carta recta). Gran sorpresa, cambios repentinos, sorpresas del destino. Preocupaciones, limitaciones, obstáculos (por ejemplo, la necesidad de regresar prematuramente de un viaje debido a algunas dificultades). Confusión, agitación, decepción por la deshonestidad de los socios (especialmente si hay cartas relacionadas con el engaño en la tirada). Si la carta recta designa a una personalidad autorealizada (e incluso hasta cierto punto cansada de sí misma), la invertida simboliza el "arrinconamiento" social, la posición humillada, la falta de realización, el potencial insuficiente para plasmar los sueños.
Si en posición recta es "el gobernante que gobierna a todos pero a quien nadie gobierna", en posición invertida la carta puede ser un indicador de un gobernante a quien todos gobiernan y él no gobierna a nadie, ni siquiera a sí mismo. Incapacidad de relacionarse con los demás, de alcanzar acuerdo y entendimiento mutuo (complejo de dictador). Posible necesidad de reconocer el poder de alguien.
Con El Mago: intensificación, las cartas se consideran casi duplicadas. Fuerza personal, obtención de poder.
Con La Sacerdotisa: se considera que la Sacerdotisa debilita la acción del Dos de Bastos "dominante", porque aporta pasividad y permanencia en segundo plano.
Con El Emperador: intensificación, gran autoridad.
Con El Jerofante: dificultad para expresar la propia opinión, conformismo, seguir al colectivo.
Con El Carro: fuerza personal, talento de líder.
Con El Diablo: abuso de poder.
Con El Sol: energía vital, grandeza.
Con el Nueve de Espadas: impotencia, miedo a emprender acciones activas.
Invertida con El Diablo: susto, infortunio.
Invertida con el As de Copas, Tres de Copas: agradable sorpresa.
Invertida con el Diez de Oros invertido: implicación en el juego de azar (de antiguos intérpretes).
"When Alexander saw the breadth of his domain, he wept, for there were no more worlds to conquer".
Principio olímpico: lo importante no es vencer, sino participar.
Cartas del mismo grupo

As de Bastos

Tres de Bastos

Cuatro de Bastos

Cinco de Bastos

Seis de Bastos

Siete de Bastos

Ocho de Bastos

Nueve de Bastos

Diez de Bastos

Sota de Bastos

Caballo de Bastos

Reina de Bastos
